Todavía disfruto pasando miedo. Lo justo y siempre con las excusas que conocemos: una película, un relato, alguien contando una historia, ... Aunque creo que prefiero el término "mal rollo" o el inglés "disgusting" (algo así como vomitivo o asqueroso). Esto es lo que se dice tener miedo en un entorno protegido, sabiendo que es una fabulación, un teatro. Eso es placentero, incluso catártico. Lo que no lo es tanto son los miedos reales: los de la hipoteca, las peleas, las tensiones de pareja, las guerras, las enfermedades, las reformas de casa o la factura del taller. Eso sí que da miedo. Todavía recuerdo esas noches con "a ver cómo y cuándo llego a casa". ¿O no es miedo a cómo me verá cuando iba hecho un "pinchito" los viernes o los martes? Esos miedos no molan.
PD: Hoy no me da para más. Pero la pregunta es la siguiente: ¿qué os da más miedo?
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2 comentarios:
sin duda alguna, que paquita se me acerque en la salaprof y me diga "perdona que te interrumpa"...
también la calva de la exjefa.
hay mas cosas, las pensaré.
Terror: los problemas de salud de la gente que quiero.
Aparte de eso, me da miedo un mal gesto, un desprecio, una mirada fría. Sentirme sola...
Y en una noche de brujos y brujas (va por paquita), de viento, ruidos, crujidos... pienso que entran a casa y no sé disimular que duermo, se me acelera el pulso y la respiración, continúo oyendo ruidos, pisadas, hasta una puerta que se abre. Disimula, me digo, disimula...haz que duermes, y menos lo consigo. ¡Me van a pillar!
Y a los treinta segundos me duermo.
Dulces sueños
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