jueves, 21 de marzo de 2013

La piel que habito

La verdad es que soy muy perezoso con las películas de Almodóvar, las suelo ver a los años y cuando ya el griterío crítico y público ha pasado. Supongo que no pongo muchas expectativas en ellas, siempre me parecen muy irregulares con grandes momentos entre otros de vergüenza ajena ¿Y ésta? Pues como si me preguntas por el último disco de Neil Young: como es la última que he visto y es muy buena, pues que la mejor de Almodóvar. Hay dos películas del manchego que he vuelto a ver y me siguen gustando: "¿Qué he hecho yo para merecer esto?" y "Átame". Esta va a ser la tercera.
Una de las cosas que me ha hecho disfrutar de la película es que no conocía apenas nada del argumento (principalmente, la sorpresa que encierra la trama). Así que mejor no contar nada si no la habéis visto.
Lo mejor de esta película es un Antonio Banderas ES-PEC-TA-CU-LAR, inmenso, contenido, preciso. Se ha pasado años en Hollywood con papeles quizás demasiado histriónicos (y por eso poco apreciados, pero muy decentes), y aquí demuestra una madurez y contención que no digo que lo redescubra pero sí lo vuelve a poner en la consideración que se merece: como uno de los referentes de la actuación hispana. Es un pedazo de actor, con una dicción perfecta (muy criticada, por cierto), un clásico en vida. Mucho se habla de las injusticias de los Óscars pero que no ganara el Goya al mejor actor tiene delito.
Se puede hablar mucho de su banda sonora (una obra maestra sin duda: y es que Alberto Iglesias hizo en el mismo año ésta, "El topo" y "El monje", increíble), de su sofisticada puesta en escena (y efectiva e inquietante), del resto de actores (las mujeres en especial: Marisa Paredes, de madre coraje, y Elena Anaya),... Almodóvar es tan autor en España que se suele obviar que tiene muchas influencias y préstamos nada disimulados ("Todo sobre mi madre" no sólo es "Eva al desnudo" es prácticamente "Opening Night" de Cassavettes, igual que "Átame" es "El coleccionista" de Wyler). Y aquí lo mejor es cómo se abandona en otros estilos como el de Cronenberg y Lynch, o el fantástico europeo (las asépticas escenas del laboratorio; esa salida a la naturaleza salvaje en la fiesta). Y lo que más chirria de la película son los elementos más marca de la casa como es la inevitable actuación en "directo" o la comicidad intencionada.

PD: Hay una película hecha un par de años antes de argumento similar (no parecido, igual) llamada "Victim" que visioné hace un año o así. Y es curioso cómo la misma historia puede producir una gran película o una bazofia barata y aburrida.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Flipado sobre ruedas (¡Qué grande es la traducción española!)

El otro día comentaba "The Watch" con Ben Stiller y Vince Vaughn dirigida por un tal Akiva Schaeffer. Y hete aquí que el otro día fui a un videoclub de saldo y me pillé la otra película del director, "Flipado sobre ruedas" (en original "Hot Rod" haciendo un juego de palabras con el nombre del protagonista, Rod, y un término que en inglés hace referencia a un coche antiguo tuneado -como el que sale en "Grease"-). Comparten ambas que han pasado con más pena que gloria pero también que las dos me parecen muy divertidas. Vamos, que una película donde suena casi íntegro el mítico primer disco de Europe y hace un cameo Josh Homme de QOTSA, no me puede disgustar.
El protagonista, Rod, es un cutre especialista aficionado que se da de hostias con una vespino cutre que conduce a todas horas. En realidad, lo hace porque cree que su padre muerto era un especialista de motos y quiere continuar su legado. Ayudado por sus amigos intentará dar el salto de su vida (15 autobuses escolares!) para pagar al ioputa de su padrastro un transplante de corazón.
Todo el argumento, evidentemente, es una excusa para el lucimiento de los cómicos que aparecen: Andy Samberg, Bill Hader, Danny McBride, Will Arnet,... Estos los que me suenan, pero, claro, no son muy conocidos así que la cosa no debió ir muy bien y aquí en España ni agua. Luego están actores "serios" como Sissy Spacek o Ian McShane. También aparece por ahí Isla Fisher (curioso, la mujer de Vince Vaughn) que está para figurar, nada que ver con su mucho mejor papel en "De boda en boda", y un tipo oriental que siempre que aparece hace un extraño baile (?).
Todo por la risión: y funciona bastante bien y, lógicamente, hay gags muy decentes (cuando reparten pasquines, la proyección de la película de especialista, las fiestas infantiles o la escena del bosque) y otros no tanto.
Ah, produce, entre otros, Will Ferrell que perfectamente podría haber hecho un cameo.

                                                   Human Piñata

lunes, 11 de marzo de 2013

La maldición de Rookford (Varela)

Una sesión de espiritismo en la Inglaterra post-Primera Guerra Mundial es interrumpida por una de las asistentes que descubre el pastel: todo es un montaje. La chica es una escritora popular por haber escrito un libro que destapa las farsas de las historias de espíritus y se dedica en cuerpo y alma a perseguir a los timadores que se aprovechan del dolor ajeno (vamos, que se hincharía ahora con los del tarot o la cotorra inglesa esa del más allá). Está claro que lo hace con convicción pero no placer porque arrastra unos cuantos demonios propios. Al volver a casa recibe a un hombre que le cuenta que es profesor en un internado en el que un chico ha muerto, supuestamente, porque ha visto un fantasma. Los chicos están acojonados y le ruega que resuelva el misterio. Primero duda pero le toca la fibra sensible (y parece que le gusta el hombre, Dominic West, el McNulty de The Wire, no os digo más) y allá que va con sus aparatos y sus cosas.
La película tiene un comienzo muy prometedor: la sesión de espiritismo está rodada con tensión y gusto. El personaje femenino está muy bien descrito (es la chica de "VickyCristinaBarcelona", la amiga de Scarlett Johansson) y a mí me apetecería ver más aventurillas parapsicológicas de este personaje tan de cómic. Pero, tras una escena estupenda llena de suspense donde recorre la mansión en busca del supuesto fantasma, la cosa va decayendo (con sus momentos, como cuando encuentra la casa de juguete) hasta un flojo final con truco (diría que muy alargado, en realidad, como tres finales seguidos). Si es que el terror cuanto menos expliques, mejor. Y, al final, te lo explican todo.
De todas maneras, merece la pena su visionado y no dura demasiado.

                                       En toda peli de terror hay momentos WTF?

viernes, 1 de marzo de 2013

Leer con moderación

Viendo este blog en su conjunto es evidente que no hay línea editorial ni nada que se le parezca. En el caso de que quisiera definirlo es imposible porque no hay por donde cogerlo salvo por mi obsesión continua por el cine y la música y esa primera etapa más biográfica. Ahora no tengo muchas ganas de hablar de mí, de vosotros o de mis circunstancias. Ahora tengo ganas de reírme un poco y comentar películas. También estoy pensando en hacer algún monográfico de The Police o de Soundgarden o unas crónicas de mis años perdidos entre carátulas de VHS. No sé, simplemente por obligarme un poco.
Lo cierto es que sigo viendo películas, muchas, demasiadas:

-"The Watch" (aquí retitulada "Los amos del barrio"). Ben Stiller está sufriendo la típica bajada de popularidad que tiene la gente sobreexpuesta (otro cómico que la está sufriendo es Adam Sandler). Sus películas cada vez se ven menos y para cuando saque la anunciada "Zoolander 2" a lo mejor nadie quiere verla. Pero da lo mismo, espero que siga trabajando con presupuestos más modestos y ya está. Lo cierto es que se le está acabando el crédito y los discretos resultados o fracasos de "Tropic Thunder", "Un golpe de altura" o esta misma, no le darán para muchas alegrías. Y lo cierto es que a medida que mengua su popularidad creo que mejoran sus películas y cada vez me gusta más. Aquí se reúne con Vince Vaughn, Jonah Hill y el negro de "Los informáticos" (no voy a consultar su nombre), y están todos muy bien. Destaca también el que hace de policía local, pequeño pero estupendo papel. Y sale Billy Cudrup (actor que me cae como el culo) y está estupendo el hombre.
La historia mezcla diálogos groseros, una adolescente problemática (pero no tanto) y la típica inmadurez masculina con una invasión extraterrestre. Ahí tenemos la clave del fracaso: lo de las películas que mezclan géneros es un riesgo para la gente que va al cine porque no sabe encasillarla y prefiere otra cosa. Lo cierto es que la película es una excusa para el lucimiento de sus talentosos (o no) cómicos y así hay que disfrutarla (o no).

- Las casualidades y el destino, gran tema, sobre el que giran las dos siguientes películas y que, oh hados!, vimos la misma noche una detrás de otra, y las dos buenas, que ya es casualidad:

a) "Fate Is the Hunter" (aquí, el menos impactante "Los pasos del destino"), con mi admirado Glenn Ford. Éste hace de inspector de una compañía aérea que intenta salvar el honor de su más mejor amigo (un socarrón Rod Taylor). Ha habido un accidente donde ha muerto todo el pasaje menos una azafata (Suzanne Pleshette, que, para mí, siempre será la novia de Dean Jones en "Mi amigo el fantasma" y que coincidió con Rod Taylor nada menos que en "Los pájaros" de Hitchcock). Le quieren echar la culpa al piloto y Glenn se dedica toda la película a intentar demostrar lo contrario. A lo largo del metraje vemos la reconstrucción de la personalidad de Taylor a través de los recuerdos de los que lo conocieron. En principio me recordó al argumento de la recién estrenada "Flight" y sí, coinciden en esto de la acusación de borracho y tal pero aquí el pobre Taylor muere, todos los pasajeros mueren también y lo de borracho tiene explicación (genial como van dejando caer las pistas de su compleja personalidad).
Es una gran película, hay subtexto (la relación de amistad de Taylor y Ford roza el afecto homo) y habla del destino casi como uno de esos manuales de autoayuda tipo "El secreto" pero casi, más elegante. Todo está narrado de una manera muy clásica a lo "Ciudadano Kane" con los personajes hablando del muerto y recordándolo. En cuanto a Glenn Ford era una estrella (por cierto, según leí por ahí la menos rentable del Hollywood clásico) pero no tenía problemas en quedarse en segundo plano para que otros se lucieran: aquí Rod Taylor es el jefe de la función.

                                                                   Gran Glenn, gran Rod

b) "Un cuento chino". Simpática película donde Ricardo Darín (apodado en Argentina, "el ojitos") vuelve a demostrar lo gran actor que es. Y sólo por él y su retrato de huraño merece la pena esta pequeña película que no intenta superar su modesta propuesta y eso le honra. Parece que la han intentado comparar a "Amelie" pero yo no lo veo por ningún lado: narrativamente es mucho más clásica, la música no te ataca los sentidos y los detalles excéntricos están bien insertados. Y el final es lo que tiene que ser, que vale de pasarlo mal.

- La hornada de cine B o Z o zetoso (que me gusta esa definición) la he cubierto con dos clásicos del cine hoddodoso español (que no de horror): la mala pero muy divertida "Mil gritos tiene la noche" y la mala y aburrida "Descanse en piezas". De esta última, lo mejor que he leído es que el póster está muy chulo: y es verdad, y también que no tiene que ver en absoluto con la película (ni hay zombis demacrados ni se les espera). Así que la tomadura de pelo es mayúscula por cuanto es un coñazo sin sentido ni gracia.
                                                      Con esta portada había que alquilar esta peli...

La historia va de una chica americana que hereda de su tía recién fallecida que vive en Madrid (!). A ésta no la veía desde hace mucho y encima sus pocas referencias eran que había estado en un siquiátrico y había intentado asesinar a su hermana o así. Con estos antecedentes se planta en la capital (impagable el fotomontaje que se marcan para ahorrarse presupuesto) y asiste estupefacta en la oficina del abogado a la proyección de un vídeo de su tía diciéndole que le deja todo en herencia y a continuación se suicida ante la cámara. Luego, ella y su marido se pasan a inspeccionar sus posesiones que consisten en una urbanización de casas a las ajueras de Madrí. El lujo de la urbanización es discutible y los dos sirvientes que tiene la casa son un poco cutres y, desde luego, chungos de cuidao. Encima el dinero de la tía se supone que está escondido por ahí y en el resto de viviendas viven unos ocupas amigos de la tita que no pagan alquiler ni ná. En fin, si os parece poco el despropósito, lo mejor está por venir: se supone que la sobrina es llamada por la tía para algo pero nunca se aclara qué (en un momento pensé que iban a hacer magia o algo e iban a meter el alma de la tía en ella o yo que sé, pero NO!); luego los tipos, que resulta que están muertos (descubrimiento que parece ser un detalle sin importancia para la impávida pareja de jovenzuelos que sólo piensan en el vil metal), convencen al marido para que la chica se suicide del susto que le van a meter (!). En fin, un desastre de sopor y confusión.
La producción corre a cargo del mítico José Frade (más conocido como la actual pareja de Norma Duval) que parece que hizo dinero con este engañabobos. Ah, y si hablamos de cosas del destino en esta peli aparece Dorothy Malone una actriz del Hollywood clásico (aquí estaba ya setentona) que también salía en la anteriormente comentada "Fate Is the Hunter". Desde luego, en esto del visionado caótico de películas, meigas haberlas haylas.


La que sí es divertida (y mala de cojones) es "Mil gritos tiene la noche" (bautizada en inglés como "Pieces"), donde cuelan un internado madrileño como si fuera un campus americano. Pero no funciona y eso ya es divertido. Ya la primera escena anticipa toda la diversión sin cuento que encierra este delirio: vemos a un niño haciendo un puzzle pero no de Dora la exploradora sino de una stripper. Y tú te preguntas: ¿qué coño hace un crío con un puzzle de una tía en bolas en la Inglaterra de los años 40? (Oh, sí, la Inglaterra de posguerra). Lo alucinante viene después: la madre le pilla y, como odia al padre (no para de mencionar lo guarrete que era el jodío cabrón que se fue con alguna putita -sic-), le destroza el puzzle y, de paso, la habitación en un ataque de histeria cojonudo. El crío (al que ha mandado a por una escoba para arreglar lo que ella ha destrozado) vuelve con un hacha y la descuartiza. Pero, en un giro inesperado de los acontecimientos (de los que hay un huevo en esta película) convence a la policía de que ha sido un sicópata que luego se ha largado, ¡cómo no creerlo con esos ojillos!

                       Claro, les dijo a sus papis que quería un puzzle de un monumento...

                                       ¡Eso es caca! !Caaaacaaa!

Luego, la acción nos traslada a los USA cuarenta años después. Y, sin venir a cuento, aparece una chica con patinete que se va a dar una hostia contra un cristal que transportan unos obrerillos. En serio, te tienes que reír: a la chica no vemos qué le pasa ni vuelve a aparecer ni parece que le importe a nadie porque de todas maneras, ¿qué coño tiene que ver esto con la trama? La historia a partir de entonces parece llevar cierto orden (he dicho, parece) y todo consiste en que un asesino va matando a chicas del campus con diversos instrumentos punzantes-cortantes (básicamente, cuchillos y sierras mecánicas). Todo muy sangriento y con chicas en paños menores o desnudas directamente.

                    Más tetas en este nuestro blog, ¿crisis de la mediana edad?

La policía investiga, que es un decir, porque son torpes de cojones, con la inestimable ayuda de un estudiante al que marcan como el puto amo del campus dado que se folla a todo lo que pilla y luego no pide perdón ni nada. Así que de slasher pasa a una especie de obra clásica de Agatha Christie, con tormenta, rayos y truenos, incluidos. Impagable.
En este punto piensas que esto no puede ser más ridículo pero da unas cuantas vueltas de tuerca más a las siglas WTF: la aparición de un chino karateka en chándal (¿?); un interminable partido de tenis para NADA (¿?); y una escena final memorable a la altura de Casablanca, o así, y diría que mejor pues incluye un doloroso ataque al paquetins del puto amo (que ya no lo será más).
Un despropósito muy divertido y un clásico de culto allende los mares, que es que aquí nos gusta más reivindicar el vómito social y esas cosas. Dirige el entrañable Juan Piquer Simón, el que adornó mis pesadillas de pubertad con la sangrienta "Slugs, muerte viscosa".

PD: Voy a editar esto ya, pero seguiré porque mi cruzada personal por comentar mis visionados sigue firme y caprichosa. ¡Temedme!

jueves, 14 de febrero de 2013

Jessica Biel sale en (muy malas) películas

Mi política de atraer nuevos seguidores a este nuestro blog poniendo una foto de Jessica Biel saliendo en paños menores no está funcionando y la gente (dos o tres) siguen pajeándose mirando la foto de Halle Berry en bolicas (aunque creo que lo que pone es que está leyendo un libro, a pesar del riesgo de que el volumen le haga marcas en la barriguilla).
Pero, en un giro inesperado de los acontecimientos (que no es tal), anoche me quedé dormido por tercera vez viendo una película donde sale Jessica Biel ("sale" en el sentido literal, o "pasa por allí" que es lo mismo): el infame remake de "Desafío total" (un título que siempre me ha parecido ideal para un telefilme de sobremesa).
Todos supongo que habréis visto la pinícula original de Schwarzeneger y Verhoeven con esa tonadilla de Jerry Goldsmith que ha amenizado durante años las emisiones de fútbol de Canal+ (¡gran elección!). Pues esta es la versión sueca (la famosa "suecada" de la gran "Rebobine, por favor") de aquella pero en caro, muy caro. Asistimos estupefactos a un derroche inmoral de efectos y pirotecnia para la NADA más absoluta o, viéndolo desde el punto de vista festivo, la risión o la puta mierda.
Será que me he visto la original sienes de veses y la respeto como obra sórdida, violenta y cojonuda que es, pero es que esto es una birriosa versión calcada del original con todos los defectos atribuibles a un mal remake (ojo, que hay remakes estupendísimos). Todo aquí es una parodia inintencionada del original que se reía (y mucho) de su propia condición mastodóntica.
La lista de despropósitos es grande. Los actores basculan entre me río de esto -Colin Farrell-, me lo tomo muy en serio -la terrible Kate Beckinsale- o no puedo ni lo intento -la bella pero yastá Jessica Biel-. Desde luego, no la salva un diseño de producción acojonante sino que redunda en su mediocridad por cuanto desperdician ese trabajo tan bien hecho. El director Len Weisman no sabe dirigir actores y, como todo el mundo sabe, los directores de segunda unidad y especialistas hacen las escenas de acción así que cero patatero. Encima "marca" el estilo visual de la peli con un truco del que abusa ya el tontolahaba de JJ Abrams: los reflejos luminosos que cruzan toda la pantalla para dar tensión supongo, ¡y no paran de salir aunque no vengan a cuento!
En su debe favorable el comentado diseño de producción y la música que me gustó un montón. Vamos, que si se ve una película entera hay que encontrarle el punto positivo pero en algunas es complicado, por ejemplo, el recurrente "tiene una bonita fotografía" para las películas aburridas.

So long, amigüitos o visitantes ocasionales de las tetas de Halle Berry. La siguiente instantánea está dedicada a vosotros (desafortunadamente, no sale en el remake).

      Sin duda, la mejor foto que he puesto en este blog, ever

miércoles, 6 de febrero de 2013

Jessica Biel sale en películas

Como ya hace tiempo que no hay comentarios y tengo cierta necesidad de saber que alguien lee esto, he estado repasando las estadísticas que salen en el programa de gestión del blog. La cosa es que, como titular, puedes consultar las personas que entran en tu blog cada día, cuantas páginas se visitan, de qué país provienen,... Resulta que este blog se ha visto cientos de veces por gente anónima (vamos, que no conozco) sólo por una entrada: la de la foto de Halle Berry desnuda. Y la mayoría del tráfico proviene de los USA para ver la dichosa foto (supongo que no leerán la entrada, ¿pa' qué?). Así que podemos considerar una teoría probada: esto de internet está lleno de onanistas. Y quien esté libre de culpa que tire la primera piedra. ¡Ay, los clásicos!

                                     Arrastrando incautos a mi blog anónimo, arf, arf!

lunes, 4 de febrero de 2013

Avalancha

En mi cruzada personal por deleitaros con mis visionados recientes, ahí va una muestra.

"Ángeles y demonios". Una muy entretenida intriga, secuela de "El código Da Vinci", donde arreglan el principal problema que tenía la primera: el pelo de Tom Hanks.

                                                Error

                                               Acierto

"Los amos de Brooklyn". Se supone que es una película seria, que trata de temas profundos y tristes y deprimentes, pero la verdad es que está escrita y contada a brocha gorda (el director es el comentado Antoine Fuqua). La salvan, y mucho, sus actores, especialmente Richard Gere, que lidia con una historia mal escrita y sale airoso. Ethan Hawke está resultón, Don Cheadle no cuela y se agradece la aparición de Wesley Snipes, que es mucho mejor actor de lo que se cree (sobre todo, por cómo ha conducido su carrera y sus problemas con el fisco -¡En Estados Unidos se paga!-). Para entendernos es como "Crash": exhibicionista y panfletaria.

"El dinero es lo primero". Soy un fan de las buddy movies, esas películas de acción con toques de comedia en las que se unen dos tipos muy distintos que no se aguantan pero consiguen salvar al mundo o detener a algún maloso y, al final, se invitan a su casa, a su boda o a la comunión de la niña. Así que de esta película tienes lo que esperas: un negro histérico con los ojos muy abiertos (un inquietante Chris Tucker) y un blanco más contenido pero igual de cutre (un Charlie Sheen recién salido de algún programa de desintoxicación); a ambos los persigue un franchute muy malo y, entre medio, policías, diamantes, Charlie que se va a casar con Heather Locklear (!) y la novia del negro que está embarazada. Todo es tan de cartón piedra que no está mal. El director Brett Ratner repitió con Chris Tucker en feliz unión con Jackie Chan en la supersaga "Hora punta" (que no es mejor que ésta, por cierto).


                 ¿Gracioso o inquietante?

"La guerra de Charlie Wilson". Sorpresas te da la vida con ciertas películas y con esta me lo pasé pipa. Obviando la irritante presencia de Julia Roberts (a la que cuelan de "madura millonaria tejana" -¡despidan al director de cásting!-), Tom Hanks hace de senador frugal, simplón y encantador que se convence de que tiene una misión divina: financiar al pueblo de Afghanistán para que venza a los rusos y que éstos tengan su Vietnam particular. Esto sería más divertido si no fuera porque no es ficción: la realidad es que los USA se gastaron unos 2.000 millones de dólares en financiar la guerra de manera descarado-encubierta para luego abandonar a los afghanos y dejarlos a merced de los talibanes. Como dice el gran Philip Seymour Hoffman: "tras la guerra, Afghanistán se ha convertido en la Disneylandia de los fundamentalistas" (amén). Todo contado con ironía y mala hostia bien entendida por el veterano Mike Nichols (uno de esos tipos que todavía se atreven con un cine de Hollywood adulto) y escrito por el archifamoso Aaron Sorkin.

"Red de mentiras". Si olvidamos los tremendos vaivenes que tiene la película (la trama amorosa es una mierda), con un guión que es especialista en cortar el rollo de lo que interesa -¡la acsión!-, está entretenida. Di Capro actúa con todos sus tics (parece que no ha salido de "Infiltrados"), pero Russell Crowe está perfecto de burócrata cínico hijodeputa.

"The Deep Blue Sea". No sé si os habéis dado cuenta pero estoy huyendo como de la peste de las películas artísticas y artríticas. Aún así, uno es débil, las tiene a mano y termina consumiéndolas. La excusa de esta es que sale el tipo que hace de Loki en la nunca suficientemente comentada "Los Vengadores", Tom Hiddleston. Buena excusa porque tiene el papel más interesante de esta película que, a pesar de su escasa hora y media, se hace eterna.
Aquí se hace el típico retrato de la sociedad británica de clase alta donde todos son unos cínicos estirados que no disfrutan de la vida. En este contexto, la protagonista (Rachel Weisz, bien) está casada con un viejuno, que aparte de estar forrado y ser un aburrido no entendemos el atractivo que le pudiera encontrar. Se enamora de un vividor-follador-bebedor y se va a vivir con él a un cutre apartamento. Entonces va y se extraña del comportamiento del aviador: nunca está en casa, se pasa la vida en el bar, le gusta beber y reír no hablar de su amor y la trascendencia de la vida como la Weisz... se aburre y se larga a Río de Janeiro, ¡y no se la quiere llevar! Ella se intenta suicidar (una escena con la que comienza la película y dura unos veinte minutos!) y se queda mirando la ventana.
Las críticas, si tenéis el gusto de leerlas, son todas estupendas y ha ganado un puñado de premios por ahí, pero, para mí, la mejor película de Tom Hiddleston es "Los Vengadores".

                                   - Nuestro amor es tan profundo como el mar azul...
                                            - Mmmm... sí, ¿me la comes?

"San Valentín sangriento". Entretenidillo slasher de nueva ola (sangre digital y actores de TV) con 3D incluido, que está entre lo más gilipollas que he visto en mi vida, pero, por tanto, disfrutable con el piloto del cerebro en off. Por cierto, que el malo se ve a la legua y tengo por revisar la original.

Y esto ha sido todo por hoy, chicos.