lunes, 4 de febrero de 2013

Avalancha

En mi cruzada personal por deleitaros con mis visionados recientes, ahí va una muestra.

"Ángeles y demonios". Una muy entretenida intriga, secuela de "El código Da Vinci", donde arreglan el principal problema que tenía la primera: el pelo de Tom Hanks.

                                                Error

                                               Acierto

"Los amos de Brooklyn". Se supone que es una película seria, que trata de temas profundos y tristes y deprimentes, pero la verdad es que está escrita y contada a brocha gorda (el director es el comentado Antoine Fuqua). La salvan, y mucho, sus actores, especialmente Richard Gere, que lidia con una historia mal escrita y sale airoso. Ethan Hawke está resultón, Don Cheadle no cuela y se agradece la aparición de Wesley Snipes, que es mucho mejor actor de lo que se cree (sobre todo, por cómo ha conducido su carrera y sus problemas con el fisco -¡En Estados Unidos se paga!-). Para entendernos es como "Crash": exhibicionista y panfletaria.

"El dinero es lo primero". Soy un fan de las buddy movies, esas películas de acción con toques de comedia en las que se unen dos tipos muy distintos que no se aguantan pero consiguen salvar al mundo o detener a algún maloso y, al final, se invitan a su casa, a su boda o a la comunión de la niña. Así que de esta película tienes lo que esperas: un negro histérico con los ojos muy abiertos (un inquietante Chris Tucker) y un blanco más contenido pero igual de cutre (un Charlie Sheen recién salido de algún programa de desintoxicación); a ambos los persigue un franchute muy malo y, entre medio, policías, diamantes, Charlie que se va a casar con Heather Locklear (!) y la novia del negro que está embarazada. Todo es tan de cartón piedra que no está mal. El director Brett Ratner repitió con Chris Tucker en feliz unión con Jackie Chan en la supersaga "Hora punta" (que no es mejor que ésta, por cierto).


                 ¿Gracioso o inquietante?

"La guerra de Charlie Wilson". Sorpresas te da la vida con ciertas películas y con esta me lo pasé pipa. Obviando la irritante presencia de Julia Roberts (a la que cuelan de "madura millonaria tejana" -¡despidan al director de cásting!-), Tom Hanks hace de senador frugal, simplón y encantador que se convence de que tiene una misión divina: financiar al pueblo de Afghanistán para que venza a los rusos y que éstos tengan su Vietnam particular. Esto sería más divertido si no fuera porque no es ficción: la realidad es que los USA se gastaron unos 2.000 millones de dólares en financiar la guerra de manera descarado-encubierta para luego abandonar a los afghanos y dejarlos a merced de los talibanes. Como dice el gran Philip Seymour Hoffman: "tras la guerra, Afghanistán se ha convertido en la Disneylandia de los fundamentalistas" (amén). Todo contado con ironía y mala hostia bien entendida por el veterano Mike Nichols (uno de esos tipos que todavía se atreven con un cine de Hollywood adulto) y escrito por el archifamoso Aaron Sorkin.

"Red de mentiras". Si olvidamos los tremendos vaivenes que tiene la película (la trama amorosa es una mierda), con un guión que es especialista en cortar el rollo de lo que interesa -¡la acsión!-, está entretenida. Di Capro actúa con todos sus tics (parece que no ha salido de "Infiltrados"), pero Russell Crowe está perfecto de burócrata cínico hijodeputa.

"The Deep Blue Sea". No sé si os habéis dado cuenta pero estoy huyendo como de la peste de las películas artísticas y artríticas. Aún así, uno es débil, las tiene a mano y termina consumiéndolas. La excusa de esta es que sale el tipo que hace de Loki en la nunca suficientemente comentada "Los Vengadores", Tom Hiddleston. Buena excusa porque tiene el papel más interesante de esta película que, a pesar de su escasa hora y media, se hace eterna.
Aquí se hace el típico retrato de la sociedad británica de clase alta donde todos son unos cínicos estirados que no disfrutan de la vida. En este contexto, la protagonista (Rachel Weisz, bien) está casada con un viejuno, que aparte de estar forrado y ser un aburrido no entendemos el atractivo que le pudiera encontrar. Se enamora de un vividor-follador-bebedor y se va a vivir con él a un cutre apartamento. Entonces va y se extraña del comportamiento del aviador: nunca está en casa, se pasa la vida en el bar, le gusta beber y reír no hablar de su amor y la trascendencia de la vida como la Weisz... se aburre y se larga a Río de Janeiro, ¡y no se la quiere llevar! Ella se intenta suicidar (una escena con la que comienza la película y dura unos veinte minutos!) y se queda mirando la ventana.
Las críticas, si tenéis el gusto de leerlas, son todas estupendas y ha ganado un puñado de premios por ahí, pero, para mí, la mejor película de Tom Hiddleston es "Los Vengadores".

                                   - Nuestro amor es tan profundo como el mar azul...
                                            - Mmmm... sí, ¿me la comes?

"San Valentín sangriento". Entretenidillo slasher de nueva ola (sangre digital y actores de TV) con 3D incluido, que está entre lo más gilipollas que he visto en mi vida, pero, por tanto, disfrutable con el piloto del cerebro en off. Por cierto, que el malo se ve a la legua y tengo por revisar la original.

Y esto ha sido todo por hoy, chicos.

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