viernes, 12 de abril de 2013

Daddy Nostalgie

Esta es la historia de un desamparo. A veces, asistes a la función y te quedas sólo con un parte, con la que te interesa, te implicas o te identificas. La historia de "Daddy Nostalgie" es la historia de Caro, hija de dos vividores. Es la historia de cuando ella y su madre tienen que asumir la pérdida del padre, porque se muere, no se sabe si en un día, una semana o un año. Entonces se enfrenta al dilema de acusarlo por su fracaso como padre o disfrutar de lo que le queda de vida. Y es lo que debería ser porque el arte es así de hermoso y nos ofrece esta película pequeña y sensible.
Supongo que al verla tienes la sensación de la realidad del relato, cuando llegas a cierta edad probablemente hayas tenido que asumir esa clase de pérdida, incluso asistir a la coda final de alguien muy cercano. Y la película es dolorosamente dulce en cuanto la hija arropa a su padre, lo mima, lo huele, disfruta de sus últimos alientos con devoción y respeto. Es lo que debería ser. Es hermoso.
Y me ha recordado cosas, algunas buenas y otras no tanto. De todas las películas que he comentado en este blog es la más necesaria.

-¿Have I been a good father?
-Ghostly,... but you made me dream and laugh.

PD: Dirige Bertrand Tavernier, un creador cercano y comprometido, que guioniza con su mujer, Colo Tavernier O'Hara (supongo que de ahí el carácter bilingüe del film). La protagonizan con mucho talento Jane Birkin, Dirk Bogarde y Odette Laure (un descubrimiento para mí).


jueves, 11 de abril de 2013

VIPs

¿No es extraño cuando de repente te das cuenta de algo que ya sabías pero, simplemente, no habías tenido necesidad de reconocerlo, definirlo, expresarlo o pensarlo? Ayer tuve esa sensación que tropezó con otra casi inmediatamente: ahora me pasa en soledad, antes me pasaba con vosotros. No sé quién dijo que esperaba que si se le ocurría algo genial le pillara trabajando (o algo así). Pues cuando estaba con vosotros sucedía que lo poco genial que se me ocurría, de entre todas las tonterías que se me pasaban por la cabeza, me pillaba "trabajando", es decir, en una cafetería, delante de una mesa con jamón y tostadas de tomate o en el bar más inmundo. Y con ustedes. Y era recíproco, interactivo. Luego, hacíamos el compendio y nos quedábamos con lo güeno. Tuve el inmenso honor de compartir mesa y panchitos con gente como vosotros. Gente importante. Y no me digáis que es fácil o que no es así porque os mando a la mierda. 

PD: Lo del principio ha sido una sucia excusa para daros las gracias por lo de siempre, pero es cierto, tuve esta absurda reflexión (que ya sabía): cuando me duele la cabeza -que, como todo el mundo sabe, es que tienes fiebre- me quiero morir (es decir, que me rematen). Creo que soy el peor enfermo del planeta. Nada especial, pero, y aquí está el detalle, me lo hubierais escuchado un jueves por la noche. Gracias.

                                       Gran película y mejor persona

viernes, 5 de abril de 2013

Evil Dead

Hacía tiempo que no sentía tanta expectación por una película como por este remake de "Posesión infernal". Los trailers y pósters y fotos auguraban un producto decente, pero suponía imposible que me impactara tanto como lo hizo la primera por factores evidentes: la vi con once años y está en ese mi selecto club de películas que he visto más de 25 veces (o más de 50 en este caso). Mi adicción se convirtió en devoción a Sam Raimi y el hecho de haber visto dos veces "Por el amor al juego" sólo para comprobar que Raimi salía en los créditos. Joder, si hasta me peleé una vez con un tío durante la proyección de "Premonición" porque no paraba de hablar (esto es casualidad, pero casualidad con Raimi, es decir, reincidencia). En otro orden fanático, mis nombres en los juegos de rol siempre eran "Evil Dead" o "Evil Ed", así como los que me pongo en los scores de los juegos -ya sabéis, cuando se bate un récord de puntuación o así-.
No se me olvidará en la vida la primera vez que vi "Posesión infernal", alquilándola clandestinamente en el desaparecido "Videoclub Motril" (el de los alquileres a 20 duros) durante una Semana Santa (muy propio, vamos). Aproveché una escapada familiar a las procesiones para quedarme sólo en casa y verme "la película". Ya había oído hablar suficiente sobre ella por conocidos que la tachaban de legendaria. Y vaya si lo era. La carcasa del VHS estaba ya gastada de los alquileres que llevaba y, con la icónica mano saliendo de la tumba, venía la famosa crítica que acuñó Stephen King: "La mejor película de terror de la historia" (o así, que lo digo de memoria).
Posteriormente cayeron unos cuantos alquileres más, hasta que conseguí una grabación propia de la manera más inesperada: la programaron en la TV local de mi pueblo. Era un programa doble con "Este muerto está muy vivo" y "Posesión infernal". Y como postre, una porno que ponían siempre los sábados de madrugada. Y aunque "Evil Dead" es la que más he visto, las otras dos fueron disfrutadas en su momento más de una vez (la porno se llamaba "Visitantes inesperados" o así).
En la época tenía un listado de mis películas favoritas, mi top five particular: Blade Runner, Harry el Sucio, Apocalipsis Now, Con faldas y a lo loco y Posesión Infernal. La verdad es que no ha cambiado mucho.
Es la película de la que tengo más gadgets (y eso que no soy muy coleccionista de este tipo de cosas): pósters (del que estoy más orgulloso es el original de videoclub de "El Ejército de las Tinieblas"), el muñequito de Ash con su mano motosierra, el juego de cartas, postalitas con fotos, libros con análisis de la película, recortes de toda índole,...
En fin, si no os apabulla esta colección de absurdas anécdotas personales que-sólo-me-importan-a-mí, por lo menos, entenderéis porqué me he saltado mi rígida situación socio-familiar y me he ido "solico" a ver el remake de "Evil Dead", el primer día y la primera sesión, unos 26 años después de mi primer "Posesión infernal".
Y, ¿cómo está este nuevo comienzo? Curioso me resulta que empiece con un prólogo que me recuerda poderosamente al de "Arrástrame al infierno": no es que cuenten lo mismo, es que ambos presentan el mal que luego va a martirizar a los protagonistas de verdad. Buena elección, es un principio distinto que lo separa del original y está bien contado, crea cierta tensión. Además, no hay que ser remilgado con la información porque la mayoría del público de esta peli ya sabe lo que se va a encontrar.
La cosa pierde bastante fuelle en la presentación de personajes, aunque me parece bien el macguffin con el que justificar que unos jóvenes bien alimentados se metan en tremendo cuchitril (esto en los 80 se vería más normal): la chica protagonista, Mia, está intentando desengancharse así que amigos y su hermano mayor se reúnen para que lo consiga en medio del bosque más frondoso imaginable y así le sea difícil escapar. Pero, ay, los personajes o los actores o sus diálogos no funcionan, no conectas con ellos ni una mijilla. Así que la parte de "me estoy quitando", regulera. Y no sé si ha sido cosa del montaje pero la novia del protagonista apenas esboza un par de frases hasta que le toca su momento despiece. La chica tiene que estar contenta, vaya papelón.
Si recordáis la primera, hay una mítica escena clonada en esta, pero de muchísimo menor impacto: la de la violación del bosque. Donde en la primera daba mal rollo, aquí no lo consigue y la aparición de una chica salida directamente de "El grito" o alguna de esas de terrores orientales no ayuda en absoluto. La estética y resolución parecen sacados de un manga de esos de tentáculos.
Luego hay escenas logradas pero un tanto inconexas, los actores o los diálogos o el guión o algo no funciona lo suficiente. Aunque es innegable que está bien dirigida, es bruta, destierra el CGI y devuelve al maquillaje su importancia. Los desmembramientos dan mucho yuyu: los miembros no se separan limpios, se desgarran, se ven los cartílagos, mucha sangre. Esto está bien.
Pero hay algo en lo que parece empeñado el equipo de la peli y es en dar susto: pero no lo logran, los sustos son de todo a cien (reflejos, la típica figura que aparece de repente, golpes o música chirriante).
Un detalle que me ha gustado: ese momento en el que al de las gafitas le da la risa, como diría mi madre, por no llorar. Todo un homenaje al espíritu de la primera, donde los personajes terminaban desquiciados por la locura que les rodeaba. Y otro: después de un sonrojante primer epílogo, la lucha con el demonio final. Mismo tanto a favor: coger el espíritu de la primera y adaptarlo. El problema es que la película no recurre demasiado a ello. De hecho, es mi pelea favorita, de lejos, de toda la película. Y ocurre al final.
Ah, hay que terminar los créditos (en mi sesión fui el único que me quedé, con la de veces que hay alguna sorpresilla en este tipo de películas), no opino para no destripar, vamos.
Conclusión: discutir sobre la necesidad de los remakes es una estupidez, así que fijándonos sólo en la película en sí, no está mal. Pero es inevitable establecer comparaciones ya que esta película se vende con marca. Y ahí pierde sin duda: como escribí al principio de esta apresurada reseña, la primera "Evil Dead" la he visto unas cincuenta veces, con esta voy a pasar el rato una y no más (bueno, la veré también en VO, sobre todo por un detalle, no digo más).

PD: Lo de apresurada es cierto, es la primera vez que escribo una reseña de cualquier tipo tan rápido. Cosas del directo y de la nostalgia que me ha entrado. ¡Comentad!


jueves, 21 de marzo de 2013

La piel que habito

La verdad es que soy muy perezoso con las películas de Almodóvar, las suelo ver a los años y cuando ya el griterío crítico y público ha pasado. Supongo que no pongo muchas expectativas en ellas, siempre me parecen muy irregulares con grandes momentos entre otros de vergüenza ajena ¿Y ésta? Pues como si me preguntas por el último disco de Neil Young: como es la última que he visto y es muy buena, pues que la mejor de Almodóvar. Hay dos películas del manchego que he vuelto a ver y me siguen gustando: "¿Qué he hecho yo para merecer esto?" y "Átame". Esta va a ser la tercera.
Una de las cosas que me ha hecho disfrutar de la película es que no conocía apenas nada del argumento (principalmente, la sorpresa que encierra la trama). Así que mejor no contar nada si no la habéis visto.
Lo mejor de esta película es un Antonio Banderas ES-PEC-TA-CU-LAR, inmenso, contenido, preciso. Se ha pasado años en Hollywood con papeles quizás demasiado histriónicos (y por eso poco apreciados, pero muy decentes), y aquí demuestra una madurez y contención que no digo que lo redescubra pero sí lo vuelve a poner en la consideración que se merece: como uno de los referentes de la actuación hispana. Es un pedazo de actor, con una dicción perfecta (muy criticada, por cierto), un clásico en vida. Mucho se habla de las injusticias de los Óscars pero que no ganara el Goya al mejor actor tiene delito.
Se puede hablar mucho de su banda sonora (una obra maestra sin duda: y es que Alberto Iglesias hizo en el mismo año ésta, "El topo" y "El monje", increíble), de su sofisticada puesta en escena (y efectiva e inquietante), del resto de actores (las mujeres en especial: Marisa Paredes, de madre coraje, y Elena Anaya),... Almodóvar es tan autor en España que se suele obviar que tiene muchas influencias y préstamos nada disimulados ("Todo sobre mi madre" no sólo es "Eva al desnudo" es prácticamente "Opening Night" de Cassavettes, igual que "Átame" es "El coleccionista" de Wyler). Y aquí lo mejor es cómo se abandona en otros estilos como el de Cronenberg y Lynch, o el fantástico europeo (las asépticas escenas del laboratorio; esa salida a la naturaleza salvaje en la fiesta). Y lo que más chirria de la película son los elementos más marca de la casa como es la inevitable actuación en "directo" o la comicidad intencionada.

PD: Hay una película hecha un par de años antes de argumento similar (no parecido, igual) llamada "Victim" que visioné hace un año o así. Y es curioso cómo la misma historia puede producir una gran película o una bazofia barata y aburrida.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Flipado sobre ruedas (¡Qué grande es la traducción española!)

El otro día comentaba "The Watch" con Ben Stiller y Vince Vaughn dirigida por un tal Akiva Schaeffer. Y hete aquí que el otro día fui a un videoclub de saldo y me pillé la otra película del director, "Flipado sobre ruedas" (en original "Hot Rod" haciendo un juego de palabras con el nombre del protagonista, Rod, y un término que en inglés hace referencia a un coche antiguo tuneado -como el que sale en "Grease"-). Comparten ambas que han pasado con más pena que gloria pero también que las dos me parecen muy divertidas. Vamos, que una película donde suena casi íntegro el mítico primer disco de Europe y hace un cameo Josh Homme de QOTSA, no me puede disgustar.
El protagonista, Rod, es un cutre especialista aficionado que se da de hostias con una vespino cutre que conduce a todas horas. En realidad, lo hace porque cree que su padre muerto era un especialista de motos y quiere continuar su legado. Ayudado por sus amigos intentará dar el salto de su vida (15 autobuses escolares!) para pagar al ioputa de su padrastro un transplante de corazón.
Todo el argumento, evidentemente, es una excusa para el lucimiento de los cómicos que aparecen: Andy Samberg, Bill Hader, Danny McBride, Will Arnet,... Estos los que me suenan, pero, claro, no son muy conocidos así que la cosa no debió ir muy bien y aquí en España ni agua. Luego están actores "serios" como Sissy Spacek o Ian McShane. También aparece por ahí Isla Fisher (curioso, la mujer de Vince Vaughn) que está para figurar, nada que ver con su mucho mejor papel en "De boda en boda", y un tipo oriental que siempre que aparece hace un extraño baile (?).
Todo por la risión: y funciona bastante bien y, lógicamente, hay gags muy decentes (cuando reparten pasquines, la proyección de la película de especialista, las fiestas infantiles o la escena del bosque) y otros no tanto.
Ah, produce, entre otros, Will Ferrell que perfectamente podría haber hecho un cameo.

                                                   Human Piñata

lunes, 11 de marzo de 2013

La maldición de Rookford (Varela)

Una sesión de espiritismo en la Inglaterra post-Primera Guerra Mundial es interrumpida por una de las asistentes que descubre el pastel: todo es un montaje. La chica es una escritora popular por haber escrito un libro que destapa las farsas de las historias de espíritus y se dedica en cuerpo y alma a perseguir a los timadores que se aprovechan del dolor ajeno (vamos, que se hincharía ahora con los del tarot o la cotorra inglesa esa del más allá). Está claro que lo hace con convicción pero no placer porque arrastra unos cuantos demonios propios. Al volver a casa recibe a un hombre que le cuenta que es profesor en un internado en el que un chico ha muerto, supuestamente, porque ha visto un fantasma. Los chicos están acojonados y le ruega que resuelva el misterio. Primero duda pero le toca la fibra sensible (y parece que le gusta el hombre, Dominic West, el McNulty de The Wire, no os digo más) y allá que va con sus aparatos y sus cosas.
La película tiene un comienzo muy prometedor: la sesión de espiritismo está rodada con tensión y gusto. El personaje femenino está muy bien descrito (es la chica de "VickyCristinaBarcelona", la amiga de Scarlett Johansson) y a mí me apetecería ver más aventurillas parapsicológicas de este personaje tan de cómic. Pero, tras una escena estupenda llena de suspense donde recorre la mansión en busca del supuesto fantasma, la cosa va decayendo (con sus momentos, como cuando encuentra la casa de juguete) hasta un flojo final con truco (diría que muy alargado, en realidad, como tres finales seguidos). Si es que el terror cuanto menos expliques, mejor. Y, al final, te lo explican todo.
De todas maneras, merece la pena su visionado y no dura demasiado.

                                       En toda peli de terror hay momentos WTF?

viernes, 1 de marzo de 2013

Leer con moderación

Viendo este blog en su conjunto es evidente que no hay línea editorial ni nada que se le parezca. En el caso de que quisiera definirlo es imposible porque no hay por donde cogerlo salvo por mi obsesión continua por el cine y la música y esa primera etapa más biográfica. Ahora no tengo muchas ganas de hablar de mí, de vosotros o de mis circunstancias. Ahora tengo ganas de reírme un poco y comentar películas. También estoy pensando en hacer algún monográfico de The Police o de Soundgarden o unas crónicas de mis años perdidos entre carátulas de VHS. No sé, simplemente por obligarme un poco.
Lo cierto es que sigo viendo películas, muchas, demasiadas:

-"The Watch" (aquí retitulada "Los amos del barrio"). Ben Stiller está sufriendo la típica bajada de popularidad que tiene la gente sobreexpuesta (otro cómico que la está sufriendo es Adam Sandler). Sus películas cada vez se ven menos y para cuando saque la anunciada "Zoolander 2" a lo mejor nadie quiere verla. Pero da lo mismo, espero que siga trabajando con presupuestos más modestos y ya está. Lo cierto es que se le está acabando el crédito y los discretos resultados o fracasos de "Tropic Thunder", "Un golpe de altura" o esta misma, no le darán para muchas alegrías. Y lo cierto es que a medida que mengua su popularidad creo que mejoran sus películas y cada vez me gusta más. Aquí se reúne con Vince Vaughn, Jonah Hill y el negro de "Los informáticos" (no voy a consultar su nombre), y están todos muy bien. Destaca también el que hace de policía local, pequeño pero estupendo papel. Y sale Billy Cudrup (actor que me cae como el culo) y está estupendo el hombre.
La historia mezcla diálogos groseros, una adolescente problemática (pero no tanto) y la típica inmadurez masculina con una invasión extraterrestre. Ahí tenemos la clave del fracaso: lo de las películas que mezclan géneros es un riesgo para la gente que va al cine porque no sabe encasillarla y prefiere otra cosa. Lo cierto es que la película es una excusa para el lucimiento de sus talentosos (o no) cómicos y así hay que disfrutarla (o no).

- Las casualidades y el destino, gran tema, sobre el que giran las dos siguientes películas y que, oh hados!, vimos la misma noche una detrás de otra, y las dos buenas, que ya es casualidad:

a) "Fate Is the Hunter" (aquí, el menos impactante "Los pasos del destino"), con mi admirado Glenn Ford. Éste hace de inspector de una compañía aérea que intenta salvar el honor de su más mejor amigo (un socarrón Rod Taylor). Ha habido un accidente donde ha muerto todo el pasaje menos una azafata (Suzanne Pleshette, que, para mí, siempre será la novia de Dean Jones en "Mi amigo el fantasma" y que coincidió con Rod Taylor nada menos que en "Los pájaros" de Hitchcock). Le quieren echar la culpa al piloto y Glenn se dedica toda la película a intentar demostrar lo contrario. A lo largo del metraje vemos la reconstrucción de la personalidad de Taylor a través de los recuerdos de los que lo conocieron. En principio me recordó al argumento de la recién estrenada "Flight" y sí, coinciden en esto de la acusación de borracho y tal pero aquí el pobre Taylor muere, todos los pasajeros mueren también y lo de borracho tiene explicación (genial como van dejando caer las pistas de su compleja personalidad).
Es una gran película, hay subtexto (la relación de amistad de Taylor y Ford roza el afecto homo) y habla del destino casi como uno de esos manuales de autoayuda tipo "El secreto" pero casi, más elegante. Todo está narrado de una manera muy clásica a lo "Ciudadano Kane" con los personajes hablando del muerto y recordándolo. En cuanto a Glenn Ford era una estrella (por cierto, según leí por ahí la menos rentable del Hollywood clásico) pero no tenía problemas en quedarse en segundo plano para que otros se lucieran: aquí Rod Taylor es el jefe de la función.

                                                                   Gran Glenn, gran Rod

b) "Un cuento chino". Simpática película donde Ricardo Darín (apodado en Argentina, "el ojitos") vuelve a demostrar lo gran actor que es. Y sólo por él y su retrato de huraño merece la pena esta pequeña película que no intenta superar su modesta propuesta y eso le honra. Parece que la han intentado comparar a "Amelie" pero yo no lo veo por ningún lado: narrativamente es mucho más clásica, la música no te ataca los sentidos y los detalles excéntricos están bien insertados. Y el final es lo que tiene que ser, que vale de pasarlo mal.

- La hornada de cine B o Z o zetoso (que me gusta esa definición) la he cubierto con dos clásicos del cine hoddodoso español (que no de horror): la mala pero muy divertida "Mil gritos tiene la noche" y la mala y aburrida "Descanse en piezas". De esta última, lo mejor que he leído es que el póster está muy chulo: y es verdad, y también que no tiene que ver en absoluto con la película (ni hay zombis demacrados ni se les espera). Así que la tomadura de pelo es mayúscula por cuanto es un coñazo sin sentido ni gracia.
                                                      Con esta portada había que alquilar esta peli...

La historia va de una chica americana que hereda de su tía recién fallecida que vive en Madrid (!). A ésta no la veía desde hace mucho y encima sus pocas referencias eran que había estado en un siquiátrico y había intentado asesinar a su hermana o así. Con estos antecedentes se planta en la capital (impagable el fotomontaje que se marcan para ahorrarse presupuesto) y asiste estupefacta en la oficina del abogado a la proyección de un vídeo de su tía diciéndole que le deja todo en herencia y a continuación se suicida ante la cámara. Luego, ella y su marido se pasan a inspeccionar sus posesiones que consisten en una urbanización de casas a las ajueras de Madrí. El lujo de la urbanización es discutible y los dos sirvientes que tiene la casa son un poco cutres y, desde luego, chungos de cuidao. Encima el dinero de la tía se supone que está escondido por ahí y en el resto de viviendas viven unos ocupas amigos de la tita que no pagan alquiler ni ná. En fin, si os parece poco el despropósito, lo mejor está por venir: se supone que la sobrina es llamada por la tía para algo pero nunca se aclara qué (en un momento pensé que iban a hacer magia o algo e iban a meter el alma de la tía en ella o yo que sé, pero NO!); luego los tipos, que resulta que están muertos (descubrimiento que parece ser un detalle sin importancia para la impávida pareja de jovenzuelos que sólo piensan en el vil metal), convencen al marido para que la chica se suicide del susto que le van a meter (!). En fin, un desastre de sopor y confusión.
La producción corre a cargo del mítico José Frade (más conocido como la actual pareja de Norma Duval) que parece que hizo dinero con este engañabobos. Ah, y si hablamos de cosas del destino en esta peli aparece Dorothy Malone una actriz del Hollywood clásico (aquí estaba ya setentona) que también salía en la anteriormente comentada "Fate Is the Hunter". Desde luego, en esto del visionado caótico de películas, meigas haberlas haylas.


La que sí es divertida (y mala de cojones) es "Mil gritos tiene la noche" (bautizada en inglés como "Pieces"), donde cuelan un internado madrileño como si fuera un campus americano. Pero no funciona y eso ya es divertido. Ya la primera escena anticipa toda la diversión sin cuento que encierra este delirio: vemos a un niño haciendo un puzzle pero no de Dora la exploradora sino de una stripper. Y tú te preguntas: ¿qué coño hace un crío con un puzzle de una tía en bolas en la Inglaterra de los años 40? (Oh, sí, la Inglaterra de posguerra). Lo alucinante viene después: la madre le pilla y, como odia al padre (no para de mencionar lo guarrete que era el jodío cabrón que se fue con alguna putita -sic-), le destroza el puzzle y, de paso, la habitación en un ataque de histeria cojonudo. El crío (al que ha mandado a por una escoba para arreglar lo que ella ha destrozado) vuelve con un hacha y la descuartiza. Pero, en un giro inesperado de los acontecimientos (de los que hay un huevo en esta película) convence a la policía de que ha sido un sicópata que luego se ha largado, ¡cómo no creerlo con esos ojillos!

                       Claro, les dijo a sus papis que quería un puzzle de un monumento...

                                       ¡Eso es caca! !Caaaacaaa!

Luego, la acción nos traslada a los USA cuarenta años después. Y, sin venir a cuento, aparece una chica con patinete que se va a dar una hostia contra un cristal que transportan unos obrerillos. En serio, te tienes que reír: a la chica no vemos qué le pasa ni vuelve a aparecer ni parece que le importe a nadie porque de todas maneras, ¿qué coño tiene que ver esto con la trama? La historia a partir de entonces parece llevar cierto orden (he dicho, parece) y todo consiste en que un asesino va matando a chicas del campus con diversos instrumentos punzantes-cortantes (básicamente, cuchillos y sierras mecánicas). Todo muy sangriento y con chicas en paños menores o desnudas directamente.

                    Más tetas en este nuestro blog, ¿crisis de la mediana edad?

La policía investiga, que es un decir, porque son torpes de cojones, con la inestimable ayuda de un estudiante al que marcan como el puto amo del campus dado que se folla a todo lo que pilla y luego no pide perdón ni nada. Así que de slasher pasa a una especie de obra clásica de Agatha Christie, con tormenta, rayos y truenos, incluidos. Impagable.
En este punto piensas que esto no puede ser más ridículo pero da unas cuantas vueltas de tuerca más a las siglas WTF: la aparición de un chino karateka en chándal (¿?); un interminable partido de tenis para NADA (¿?); y una escena final memorable a la altura de Casablanca, o así, y diría que mejor pues incluye un doloroso ataque al paquetins del puto amo (que ya no lo será más).
Un despropósito muy divertido y un clásico de culto allende los mares, que es que aquí nos gusta más reivindicar el vómito social y esas cosas. Dirige el entrañable Juan Piquer Simón, el que adornó mis pesadillas de pubertad con la sangrienta "Slugs, muerte viscosa".

PD: Voy a editar esto ya, pero seguiré porque mi cruzada personal por comentar mis visionados sigue firme y caprichosa. ¡Temedme!