Leo que no hay respuesta del aludido/a. Así que aclarado el asunto del nombre de pila de Murakami, podemos pasar a una campaña de acoso y derribo a la interfecta/o. A modo de introducción, transcribo (corto y pego, vamos) un e-mail que he recibido por parte del señor Murakami, curiosamente en un finlandés perfecto (resulta que Murakami no es japonés de origen sino finlandés, pariente próximo de Kaurismaki -de hecho, si mezcláis las letras nos sale Murakami, palabra de ocho letras que significa "pescado crudo" en jerga de Helsinki, aunque todo el mundo sabe que Aki es de Ottimalia-; este hecho me ha provocado más de un dolor de cabeza y la creencia en el destino como base racional de la existencia humana, si no, no entiendo nada de nada). Al haber podido disfrutar de las películas del señor Aki (no confundir con la conocida cadena de productos de bricolaje) en VOSE (que todo el mundo sabe que es brasileño, como la bossa nova y Ayrton Senna, "vose la vida passáaa,....") he podido traducirlo y ofrecerlo a mi distinguida audiencia:
" Estimado San Manolo (o Manolo San), leo con pegplejidad teutona que me dedica más atención de la conveniente en su blog a mi pegsona. Esto, en pgincipio no me molesta, lo que me iggita sobgemanega es que escgiba sobge mí sin habeg leído una línea de mi obga y, encima, se dedique a ateggag y pgesionag a mis lectoges más acéggimos. Sayonaga, cabgón".
Bgeve, pegdón,... perdón, breve pero conciso, este chinito no se anda con chiquitas. Pero no me aggedgo, es decir, no me arredro y continúo intentando que ese lector/a, que no parece haberse dado por aludido/a y/o/u no se pasa ya por aquí, escriba unas líneas sobre uno de los héroes litararios de nuestro tiempo. He dicho.
PD: ¡Nos vemos pronto!
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