martes, 18 de noviembre de 2008

Where everybody knows your name

Lo mejor que puedo decir de este fin de semana es que fue como esperaba y que fue como siempre. Pude comprobar que no hemos cambiado: bien. Me emocioné, me reí, lloré, bebí como hacía meses que no hacía y comí demasiado. Y lo que espero para el futuro es que se repita. Pero sin tanta atención a mi persona, que no soy para tanto y que no estamos tan lejos. En verdad, no moví un dedo prácticamente en todo el fin de semana, parecía que estaba en un hotel de cinco estrellas en el Caribe, menudos anfitriones estáis hechos. Entendedme, es que aquí no paro.

Eso me hace reflexionar sobre lo de acoger a alguien en tu casa: ¿cómo se hace? Mi caso es que cuando alguien viene a donde estoy y se supone que tengo que enseñarle lugares típicos del lugar o recurro a una guía (eso que almacenas en el coche y luego lo reciclas) o tiene que haber otra persona que lo haga. Para mí el lugar donde me encuentro es más desconocido que el lugar que he visitado ocasionalmente. No sé ni de calles ni de monumentos. A veces voy por aquí y parezco un turista porque me cuentan no sé qué de una iglesia barroca o una fuente de algo mágico y no tenía ni idea. Las pocas veces que tuve un invitado allí no sabía dónde llevarlo a comer o qué se podía hacer por la tarde porque sólo conocía la rutina del restaurante de menú y el bar de tapas. En serio que admiro aquél integrado en un lugar, que parece tener una simbiosis con su ciudad o su pueblo y hasta habla con orgullo de él. Por definición hablo mal del lugar en el que nací y en donde resido. Para mí el paisaje que contemplo es el paisaje humano. Los lugares donde he estado son la gente que he conocido y he terminado apreciando. Así que puedo hablar de la buena charla que tuve allí con tal o cual persona pero recuerdo vagamente el lugar. Por tanto, si alguien viene a mi casa, prefiero quedarme en el salón charlando con un café y unos cigarrillos que llevarle al Seminario que encima tiene una subida de alta montaña.

PD: Gracias por todo. De verdad.

4 comentarios:

azul dijo...

Fue como antes: estupendo. Y además, como si estuviéramos de vacaciones, sin prisa, sin planes. Y claro que los lugares son las personas!

Lo cierto es que muchas veces momentos como esos son los que me salvan, y no exagero. Hay días en que las cosas escapan de mi control, en que me sobrepasan y hacen que sea de otra forma. Odio eso. Me niego a que las cosas negativas con las que me tropiezo entren en mí y minen mi ánimo. Pero hay veces que no lo consigo, y no me gusto. ¿Qué me rescata? Estar con vosotros, contároslo, veros, que os riáis y me hagáis reír. Hacéis en mí lo que yo no soy capaz.Os quiero.

P.D. Después de esto, quitémonos las máscaras, emprender.(Jaja)

confident dijo...

Cuando un reencuentro tiene un sabor tan dulce, no hay nada mas que añadir...bueno si solo una cosa, que se repita. Blow fue la excusa para retomar acciones casi olvidadas, para volver a reir, hablar sin prisas, sin miedos, para que el tiempo pasará sin estar pendiente de él, para beber, y saltar de lo bizarro a lo profundo por unos caminos que parecían ya hechos.

Fue como volver a vivir, como volver a respirar, dejar de ser "papa".Qué facil y que bello. No sabéis how I miss you.

Necesito esa pinta, lástima que haya que espera a febrero.

Ayer intentamos ver Robin y marian, pero teníamos tantas ganas de contarnos cosas de reir y de beber, que la peli pasó a un segundo plano. Lo siento blow, ya la veremos otro día.

Que tal la vuelta al trabajo sin herramientas?

confident dijo...

despelotarnos...siempre!!! empieza tu emprender

Respirar dijo...

Qué envidia, de la mala, je,je, no podéis imaginar la rabia que me dá que no nos quedáramos el finde, aunque tengo que decir que hice otras cosas que también necesitaba, a veces tenemos que elegir, y lo hice así y punto, esperaré hasta...febrero?? qué más dá, el tiempo pasa volando,desgraciadamente.
Por cierto, Corazonpepino, podría copiar tu mensaje y publicarlo como mío, no se puede describir mejor lo que yo tengo en mi cabeza.

Me apunto al despelote, je,je