lunes, 10 de noviembre de 2008

En el interior

Es genial esto de Internet, pides más comentarios (si se tercia) y aparece EMPRENDER y soluciona el problema: ¡publicar el mismo tres veces! Genial, en serio.

Entre otras cosas ayer oteé el horizonte del levante almeriense para ver a quién me voy a encontrar allí este viernes (y el sábado y el domingo). Uno tocado y otro agua, los demás parece que me lo vais aclarando... ¡Necesito un catre, cerveza y buena compañía! Casi ná. Pero, aviso, no sólo necesito veros, necesito tocaros, oleros y llevarme un mechón de vuestros cabellos (esto lo he puesto porque rima).

Ayer estuve viendo una de las películas más desagradables y gratuitas que he podido llevarme a la retina: "A l'interiour". Una francesa de las bestias en donde un animal de bellota en forma de mujer acosa a una chica a punto de parir. Imagínate lo peor que le puedes hacer a una mujer en ese estado y voilá. Tan "disgusting" que al final te ríes (cualquiera que la vea sabe cómo va a terminar pero, cuando pasa, casi no te lo crees). Por supuesto, tuve pesadillas. Me tengo que mirar eso de que me gusten ciertos espectáculos.

No os lo he contado pero estas semanas he provocado graves conflictos con algunos de los pilares de mi vida (no se trata de mis chicas). Pero creo que es demasiado íntimo y, afortunadamente, prefiero contároslo en privado. Y si soy así de críptico es porque durante este tiempo he tenido esa sensación de aturdimiento que me da cuando sé que tengo que hacer algo pero no me apetece en absoluto. Suelo buscar, no me escondo, la salida más cobarde: una excusa convencional. Y es curioso porque sería más fácil afrontarlo pero me siento demasiado ajeno en mi situación a aspectos de mi vida que fueron importantes. Ahora dependo de la bondad de las partes afectadas. Esperemos. (Siento ser tan poco explícito pero necesitaba soltarlo sólo para mí).

PD: Hoy una de cal y otra de arena. Y lo de ir este viernes va en serio.

1 comentario:

azul dijo...

Sin palabras, blow. Demasiado críptico, sí.

Muy a menudo todos buscamos las salidas cobardes. A veces acaba dándonos un pequeño ataque de osadía o uno grande de remordimiento.

Ya te has liberado de una parte. Queda poco para que te libres del resto.

Un beso