jueves, 18 de octubre de 2012
Dos películas estimables: El tirador / Imparable
Shooter (El tirador)
Antoine Fuqua es un director del montón, no ha dirigido ninguna gran película pero sí decentes muestras de cine de acción o policiaco al servicio de algún actor estrella: tenemos a Denzel Washington en "Día de entrenamiento", Richard Gere en "Los amos de Brooklyn" o Chow Yun Fat en "Asesinos de reemplazo". Para mí sigue la estela de otros directores afroamericanos como John Singleton, el reivindicable Mario Van Peebles (quizás alguien recuerde "New Jack City") o el mismo Spike Lee cuando se pone más frivolón (véase "Clockers" o "Plan oculto"). Y si marco lo de afroamericano es porque en cierta manera recuperan un poco el cine blaxploitation más refinado, lo modernizan y le dan empaque digno y comercial. Aunque esta peli va por otros derroteros más descarados.
En fin, al grano: "El tirador" entraría en la categoría Bourne con conspiraciones, falsas identidades y asesinatos políticos. Los productores no fueron tan descarados como para pedirle a Matt Damon que siguiera haciendo lo suyo, vieron "Infiltrados" y dijeron: (SPOILER!) "Pues llamemos al que se carga a Damon!" (SPOILER!). Así que Mark Wahlberg es Bourne, digo, un francotirador superexperto al que abandonan en una misión, se cargan a su mejor amigo, logra salir no se sabe cómo del desierto, abandona la "halsión", pero le tocan lo que más le conmueve (LA PATRIA), vuelve a la "halsión", matan a su perro, lo persiguen, casi que lo matan pero no y así hasta que gana. Hay un interés amoroso (no consumado, mejor), poderosas escenas de persecución, una trama inverosímil (EXCURSUS: hace poco vi una película de los 70, "El último testigo" con Warren Beatty, de temática conspiratoria muy parecida pero tratamiento diametralmente opuesto: en los 70 se hacía thriller político desencantado - a la "Los tres días del Cóndor"-; ahora se va al grano, los malos son muy malos y el gobierno al final lo arregla, los USA ganan -hay una vergonzante escena al final de la película con el fiscal del estado mayor o así-, el individuo frente al mal prevalece, es decir, una action movie divertida e inofensiva), un ayudante forzoso -torpón pero noblote-... Total, un pasarratos estupendo que te convence las dos hora casi de metraje y se olvida.
Ah, y en su casting figura, aunque desafortunadamente no aparece demasiado, la imponente Rhona Mitra, una fan-favourite, no sólo por su nombre sino porque aparece gozosamente en dos de mis guilty pleasures de la última década: la cínica "Nip/Tuck" y la carpenteriana "Doomsday".
(Esto es de Doomsday pero da igual, ¡Rhoooooona!)
Imparable
Tristemente ésta es la última película de Tony Scott (el hombre se tiró de un puente el pasado verano), un director que se ha ganado el respeto de todo Cristo por películas como "Amor a quemarropa" o "Marea roja" y que lo mejor que puedo decir de él es que no le conozco mala película. Teniendo en cuenta que ha hecho unas cuantas y que ha vivido bajo la sombra de su hermanísimo Ridley (del que no se puede decir lo mismo), tiene mucho mérito. Cierto es que tampoco puede presumir de obras maestras reconocidas (para mí, "El último Boy Scout" o "Marea Roja" por ejemplo, lo son) pero sí de un estilo propio que fue depurando en los ultimos años con detalles cercanos al realismo sucio de Sam Peckinpah ("Revenge", "Dominó", "El fuego de la venganza",... tienen deudas estilísticas y éticas con "Grupo salvaje" o "Quiero la cabeza de Alfredo García").
El argumento de "Imparable" no llevó a mucha gente al cine: basada en hechos reales (supongo que muy libremente al igual que su imposible retrato biográfico de "Dominó"), es la historia de un tren de mercancías peligrosas que marcha sin rumbo a gran velocidad. Dos conductores de tren (working class heroes que diría aquél) se enfrentarán (casi) en solitario a la bestia que amenaza con estrellarse en su ciudad y dejarla hecha unos zorros. La verdad es que la cosa no parece estupenda, pero en manos de este hombre y con el gran Denzel Washington (habrá quien no le guste, pero lo dudo) es un entretenimiento irresistible. Por no enrollarme más y ponerlo claro, ya sabes que todo va a salir bien pero aún así te emocionas, sufres y empatizas con unos tipos normalitos que son capaces de cosas extraordinarias (casi que parece que suena eso de "we can be heroes, just for one day...").
No es la mejor de las películas de Tony Scott (suele pasar que las últimas obras no son las más representativas) y la cosa funcionó regular en taquilla, pero es honesta, divertida y el puntito sentimental funciona.
Tony, You Win, Perfect.
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