Algunos de los que me conocéis sabéis que llevo un index de las películas que he visto en mi vida. Un innecesario repaso que realizo básicamente por un comentario de Garci en su desafortunadamente desaparecido programa en el que aseguraba que había visto unas 4000 películas (que ya serán unas cuantas más). Así que me planteé cuantas películas había visto en mi vida ya que esa cifra me parecía poca cosa para mí (alarma de soberbia), dado que he tenido épocas de visionar dos y tres películas al día y pagué los estudios de los futuros hijos del propietario de mi videoclub favorito durante mi desperdiciada adolescencia (el mítico Moi's que era tan pequeño que tenía las carátulas de porno en un archivador y la gente le pedía que le sacara las guarrillas, mis peripecias en el videoclub da para una entrada, sí, señor). Ahora llevo anotadas unas 4500 y me doy cuenta de un par de cosas: primero, madre de dios lo que han visto mis ojos; segundo, ¿y esto para qué?; tercero, he pensado seriamente en contar las horas aproximadas que he pasado viéndolas (contando con que algunas las he visto más de una vez y otras entrarían en categorías de "vistas más de 25 veces..." -en serio, es para asustarse, me salen unas cuantas... decenas-); cuarto, me he perdido pero da igual.
Total, que lo que creo que haría que esto mereciera la pena de alguna manera sería colgando en este nuestro blog las críticas de las películas (tranquilos, que no he podido hacer 4500 críticas). Tampoco voy a agobiar a nadie porque NADIE comenta ni lee estas humildes líneas (es triste, pero peor es robar). Así que, voy a seguir el ejemplo de otro de esos blogs que deberías leer antes de morir, el imprescindible Aquí vale todo (pincha para disfrutar), que son unos tipos que película que ven, película que comentan, y les da tiempo a ver unas cuantas (además son unos adictos a las carátulas de VHS, glorioso en serio). Al grano, que película que vea, película que comento (o así, que no tengo tiempo pa' tó). Da igual el género o lo mierdosa que sea, que aquí va a tener un huequecito: yo me pongo contento, la recuerdo porque pongo algún detalle que me llama la atención y pongo una fotaca chula de la portada o algo. Vamos, el colmo de la originalidad (gente, blogs y páginas de crítica de cine hay más que películas de Alfredo Landa). Allá voy...
MÁS FUERTE QUE EL ODIO (el amor, añado yo)
Cuando los distribuidores españoles le dan a la poética de abrocharse la bragueta se les ocurre titular tal que así una pinícula llamada en el original "The Presidio" por insondables razones que se resumen en una: sale Meg Ryan que es actriz romántica, así que parezca un melodrama. El problema es que la trama es más bien de thriller con el toque romántico metido con calzador.
El argumento: el Presidio es una zona de San Francisco acotada para militares donde asesinan a una policía soldado durante un robo en la sala de oficiales. Un avispado y rebelde detective que, ¡oh, sorpresa!, había sido policía militar en Presidio y amigo de la fallecida es encargado del caso junto con un general que, ¡oh, sorpresa!, fue uno de los responsables de su expulsión. Total, que no paran de pelearse porque no se aguantan y, mientras, la investigación no avanza o avanza regular. Resulta que el policía va un día a casa del general y no está, pero sí su hija que está como un queso (si juera gorda y fea, ni la hora). Así que le pide salir de inmediato y de inmediato se enamoran, mientras el poli y el general no paran de pelearse y de obstaculizar su propia investigación (la cosa es así y se repite como el ajo). La relación amorosa va que así, así: una escena bien, otra mal, una bien, otra mal,... Finalmente, gracias a dios, resuelven el caso de manera torticera (que unos tipos que matan y trafican con diamantes sean tan torpes no es normal). Y, por supuesto, la chica, a la que nos han presentado como una buscona, borracha y/o fumadora, se queda con el poli y con el papi. Y es que de repente se quieren un montón. Fin.
Puntos a favor: Sean Connery, desde luego. Las pelis que hizo en los 80 son buenas, regulares y malas, ésta es regulera desde luego, pero tiene el hombre una presencia que se te olvida si la cosa funciona o no.
La policía militar que asesinan es la marine Vasquez de "Aliens, el regreso" (!). Dura un suspiro en pantalla, pero eso es un plus para mí, así que imaginaos mi nivel de exigencia.
Puntos en contra: Mark Harmon (el astronauta de "Luz de luna") siempre me ha caído bien pero aquí no cuela, y, evidentemente, le falta química con otra que pasaba por allí, porque Meg Ryan no es buena actriz, pero se le ha dado bien lo de chica de al lado enamoradiza en algunas comedias románticas no la guarrilla disfuncional que se supone que es en esta película. Y Jack Warden, eterno secundario, está desaprovechado.
El guión se queda a mitad de thriller (la parte más interesante, especialmente la primera escena con el asesinato y la persecución) y a mitad de romance (esto sí que nada de nada).
Luego está la dirección de un tipo como Peter Hyams que ni fu ni fa, un artesano de esos que no se estilan ahora, que siempre cumplen pero depende del productor y el material que le den ("Atmósfera Cero" es un diez; "Sospechoso" es un aprobado; "El fin de los días" es un mojón).
En fin, como la están pasando en plan bucle en el Paramount Channel, si la pilláis en una sobremesa vais a dormir plácidamente (a mí me ha costado verla tres siestas).
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