Cierto, cierto que tendría que haber renovado las entradas pues tengo unas cuantas prefabricadas. Ésta tiene el valor de la inmediatez pero no se me ocurre nada medio decente. Quizás una imagen, quizás un enlace de ésos de YouTube. Venga, una imagen del tristemente fallecido John Barry, introspectiva como solía ser alguien con una personalidad tendente a la depresión y la melancolía. Y eso se notaba en su música. Un consejo: escuchad una de las numerosas bandas sonoras que realizó para James Bond. Supuestamente es una película de espionaje y acción pero su fuerte siempre fueron los temas románticos, de un lirismo sorprendente teniendo en cuenta el tipo de film que es. Hiperbolizaba un sentimentalismo que no existía en esencia ¡y funcionaba! En otros casos, no había nadie mejor que él para acompañar argumentos como los de "Robin y Marian", "En algún lugar del tiempo"(una muy, muy recomendable y desconocida película fantástico-romántica donde John Barry se luce) o la sempiterna "Memorias de África". En fin, es uno de esos personajes que nunca me hubiera gustado ver desaparecer.S.T.T.L.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Cierto, cierto que tendría que haber renovado las entradas pues tengo unas cuantas prefabricadas. Ésta tiene el valor de la inmediatez pero no se me ocurre nada medio decente. Quizás una imagen, quizás un enlace de ésos de YouTube. Venga, una imagen del tristemente fallecido John Barry, introspectiva como solía ser alguien con una personalidad tendente a la depresión y la melancolía. Y eso se notaba en su música. Un consejo: escuchad una de las numerosas bandas sonoras que realizó para James Bond. Supuestamente es una película de espionaje y acción pero su fuerte siempre fueron los temas románticos, de un lirismo sorprendente teniendo en cuenta el tipo de film que es. Hiperbolizaba un sentimentalismo que no existía en esencia ¡y funcionaba! En otros casos, no había nadie mejor que él para acompañar argumentos como los de "Robin y Marian", "En algún lugar del tiempo"(una muy, muy recomendable y desconocida película fantástico-romántica donde John Barry se luce) o la sempiterna "Memorias de África". En fin, es uno de esos personajes que nunca me hubiera gustado ver desaparecer.S.T.T.L.
martes, 15 de febrero de 2011
Pequeño, pequeño comentario a una película que seguro no conocéis y que os hará desempolvar vuestro oxidado inglés (sólo la he logrado encontrar en VO): "The Minus Man" de Hampton Fancher. El director es el guionista de la primera versión de "Blade Runner" e impulsor del proyecto hasta que apareció la mano dictadora de Ridley Scott y lo apartó (parece que algunas de las mejores ideas de la película fueron de él: básicamente el tono de cine negro que no tenía la novela).
"The Minus Man" es una película complicada de contar porque es más sensitiva que narrativa. Su ritmo, narcotizante, nos revela el día a día de un hombre tranquilo que vaga sin rumbo fijo por la América profunda, la de los callejones sin salida (como dice en un momento "me extraña que en este país no haya más violencia; algunos no pueden soportarlo y se descontrolan, yo no"). El hombre tiene una misión o una urgencia, una especie de llamada de la selva producto de su mente disfuncional: provocar el sueño de los justos a personas que cree que lo merecen.
Una de las cosas que más llama la atención es su extraño sentido del humor: "un día estaba tumbado en el campo y una araña se arrastró hasta mi oreja / ¿y qué pasó? / nada, se fue, no había nadie en casa". Hay detalles muy literarios ya que es adaptación de una novela pero funcionan: la voz en off, los policías imaginarios que lo interrogan dentro de su cabeza, algunos personajes episódicos (la pintora, la camarera).
Muy buen reparto: Owen Wilson (en una interpretación extraña, perturbadora, mística), Mercedes Ruehl, Brian Cox, Janeane Garofalo, Dennis Haysbert o los cantantes Dwight Yoakam y Sheryl Crow.
Quizás lo que menos me gustó es la banda sonora, las canciones que aparecen en algún momento: algunas chirrían un poco.
RESUMEN DE LA SEMANA:
Visto: "Dando la nota", "La clase", "Samurai Fiction", "El país del agua", "Semi-profesional", "Un profeta", "Gattaca", "Tiempos modernos" (todas películas interesantes, merecedoras de un par de horas de vuestro tiempo -y algunas imprescindibles-).
Oído: Johnny Cash "Unchained", Wilco "Being There", Nine Inch Nails "Ghosts I-IV", The Killers "Hot Fuzz", Ryan Adams "Gold", Trent Reznor & Atticus Ross "The Social Network OST", The Jayhawks "Hollywood Town Hall", Burt Bacharach "Live", Down "Nola", Jeff Tweedy "Chelsea Walls OST" (todos discos merecedores de mi tiempo y, espero, del vuestro).
Leído: Darren Aronofsky & Kent Williams "The Fountain", Laurent Tirard "Lecciones de cine", Martin Amis "Koba el temible" (en esto discrepo de mi selección: "The Fountain" no es para todos los gustos; y el libro de cine depende del director que entreviste; en cuanto al de Amis: muy, muy recomendable -e inquietante para cualquiera que se sienta comunista, y los que no-).
También decir, aunque sobran las palabras, que ya me gustaría haber usado todo ese tiempo para estar con mis niñas o con vosotros, mi familia putativa (no penséis mal, en latín significa "la considerada, la pensada, la escogida"). Esto hace plantearme el papel actual del arte en mi vida: rellena los huecos que no quiero cubrir con angustia y recuerdo. En realidad llevo visualizando dos semanas esta entrada pensando en algo trascendente o interesante y me sale esto. Disfrutad (no de esto, de lo otro).
PD: Ya van 100 entradas del blog con ésta. Gracias al señor Blogspot por no mirar y una mierda pa' la Consejería que no me deja.
"The Minus Man" es una película complicada de contar porque es más sensitiva que narrativa. Su ritmo, narcotizante, nos revela el día a día de un hombre tranquilo que vaga sin rumbo fijo por la América profunda, la de los callejones sin salida (como dice en un momento "me extraña que en este país no haya más violencia; algunos no pueden soportarlo y se descontrolan, yo no"). El hombre tiene una misión o una urgencia, una especie de llamada de la selva producto de su mente disfuncional: provocar el sueño de los justos a personas que cree que lo merecen.
Una de las cosas que más llama la atención es su extraño sentido del humor: "un día estaba tumbado en el campo y una araña se arrastró hasta mi oreja / ¿y qué pasó? / nada, se fue, no había nadie en casa". Hay detalles muy literarios ya que es adaptación de una novela pero funcionan: la voz en off, los policías imaginarios que lo interrogan dentro de su cabeza, algunos personajes episódicos (la pintora, la camarera).
Muy buen reparto: Owen Wilson (en una interpretación extraña, perturbadora, mística), Mercedes Ruehl, Brian Cox, Janeane Garofalo, Dennis Haysbert o los cantantes Dwight Yoakam y Sheryl Crow.
Quizás lo que menos me gustó es la banda sonora, las canciones que aparecen en algún momento: algunas chirrían un poco.
RESUMEN DE LA SEMANA:
Visto: "Dando la nota", "La clase", "Samurai Fiction", "El país del agua", "Semi-profesional", "Un profeta", "Gattaca", "Tiempos modernos" (todas películas interesantes, merecedoras de un par de horas de vuestro tiempo -y algunas imprescindibles-).
Oído: Johnny Cash "Unchained", Wilco "Being There", Nine Inch Nails "Ghosts I-IV", The Killers "Hot Fuzz", Ryan Adams "Gold", Trent Reznor & Atticus Ross "The Social Network OST", The Jayhawks "Hollywood Town Hall", Burt Bacharach "Live", Down "Nola", Jeff Tweedy "Chelsea Walls OST" (todos discos merecedores de mi tiempo y, espero, del vuestro).
Leído: Darren Aronofsky & Kent Williams "The Fountain", Laurent Tirard "Lecciones de cine", Martin Amis "Koba el temible" (en esto discrepo de mi selección: "The Fountain" no es para todos los gustos; y el libro de cine depende del director que entreviste; en cuanto al de Amis: muy, muy recomendable -e inquietante para cualquiera que se sienta comunista, y los que no-).
También decir, aunque sobran las palabras, que ya me gustaría haber usado todo ese tiempo para estar con mis niñas o con vosotros, mi familia putativa (no penséis mal, en latín significa "la considerada, la pensada, la escogida"). Esto hace plantearme el papel actual del arte en mi vida: rellena los huecos que no quiero cubrir con angustia y recuerdo. En realidad llevo visualizando dos semanas esta entrada pensando en algo trascendente o interesante y me sale esto. Disfrutad (no de esto, de lo otro).
PD: Ya van 100 entradas del blog con ésta. Gracias al señor Blogspot por no mirar y una mierda pa' la Consejería que no me deja.
lunes, 7 de febrero de 2011
AGENDA, VIDENDA, AUDIENDA
Recomendaciones para el invierno que nos lleva:
-De película: "I Saw the Devil" una burrada de Kim Ji-woon (el mismo de las muy recomendables "A Bittersweet Life" y "The Good, the Bad and the Weird"). Otra vuelta de tuerca a las historias de venganza rodada al milímetro (el director es un esteta consumado y domina la puesta en escena) con una galería del horror que asusta por la naturalidad con la que se nos muestra. Si os gusta "Sympathy for Mr. Vengeance" (y su versión femenina) u "Old Boy", estáis tardando.
-De música: la sorprendente banda sonora de "The Social Network" de mi adorado Trent Reznor (tiene mérito pasar de embarrarse en Woodstock '94 a ganar un Globo de Oro y estar nominado a los Oscars) y su fiel escudero Atticus Ross. Y si os apetece, "Ghosts I-IV" un disco de hace un par de años (del que regalan algunos temas en la página web de Nine Inch Nails) y del que extraen algunos de los temas (esto demuestra que las cosas nunca suceden por casualidad).
-De tebeyos: "Coches abandonados" de Tim Lane u otra vuelta de tuerca al reverso del sueño americano. Es decir, uno de las tradiciones americanas más arraigadas: despedazar la imagen mítica que ellos mismos proyectan en crueles retratos llenos de melancolía, desazón y, al fin, belleza. Recomendable acompañarlo con la imprescindible lectura de "Crónicas de motel" de Sam Shepard o "París, Texas" de Wim Wenders (con guión de Shepard) (o con "La última película" de Bogdanovich o "Malas tierras" de Malick).
PD: Me encanta que confident adore The Wire como yo mismo. Esa serie tiene la magia de las obras perdurables, la intensidad de lo real.
Ha muerto John Barry: un minuto de música por uno de los maestros de verdad. (Por ejemplo, "Midnight Cowboy").
-De película: "I Saw the Devil" una burrada de Kim Ji-woon (el mismo de las muy recomendables "A Bittersweet Life" y "The Good, the Bad and the Weird"). Otra vuelta de tuerca a las historias de venganza rodada al milímetro (el director es un esteta consumado y domina la puesta en escena) con una galería del horror que asusta por la naturalidad con la que se nos muestra. Si os gusta "Sympathy for Mr. Vengeance" (y su versión femenina) u "Old Boy", estáis tardando.
-De música: la sorprendente banda sonora de "The Social Network" de mi adorado Trent Reznor (tiene mérito pasar de embarrarse en Woodstock '94 a ganar un Globo de Oro y estar nominado a los Oscars) y su fiel escudero Atticus Ross. Y si os apetece, "Ghosts I-IV" un disco de hace un par de años (del que regalan algunos temas en la página web de Nine Inch Nails) y del que extraen algunos de los temas (esto demuestra que las cosas nunca suceden por casualidad).
-De tebeyos: "Coches abandonados" de Tim Lane u otra vuelta de tuerca al reverso del sueño americano. Es decir, uno de las tradiciones americanas más arraigadas: despedazar la imagen mítica que ellos mismos proyectan en crueles retratos llenos de melancolía, desazón y, al fin, belleza. Recomendable acompañarlo con la imprescindible lectura de "Crónicas de motel" de Sam Shepard o "París, Texas" de Wim Wenders (con guión de Shepard) (o con "La última película" de Bogdanovich o "Malas tierras" de Malick).
PD: Me encanta que confident adore The Wire como yo mismo. Esa serie tiene la magia de las obras perdurables, la intensidad de lo real.
Ha muerto John Barry: un minuto de música por uno de los maestros de verdad. (Por ejemplo, "Midnight Cowboy").
EXTRACTOS
Y ahora, una mirada a la escritura automática
Pasos que me siguen mientras estoy parado. Aterra la idea de que alguien quiera hacerme daño. Echarme en cara cosas que no entiendo ni puedo explicar. (…) Cada noche de lluvia es igual. El sonido constante y rítmico, martilleante, de las gotas en las terrazas, las persianas, el asfalto y las azoteas. Viento del norte susurrando palabras ignotas de amenaza atávicas. Nadie sabe lo que se me pasa la cabeza y es mejor dejarlo así. (…) Si ella lo supiera sería un alivio. Por eso sería tan bonito, por eso la quiero tanto. Me abriga el pensamiento, me protege del rayo. Como una madre.
Al día siguiente la sigo con la mirada y no me oye. Soy invisible. Bien. No hay dolor, sólo soledad y pérdida. Me araño los bolsillos buscando algo a lo que agarrarme para no caerme allí mismo. Mis uñas lacradas de hilo azul de vaquero. (…) Soy tan dejado que es imposible que se acerque. Lo hago a sabiendas, soy más listo que nadie. Pero me lo tengo que decir yo mismo.
Me masturbo pensando en ella pero no puedo seguir. No me excita, la quiero. Me gustaría decir que me pone, que estoy cachondo cuando la veo. Pero no es así. Me corro con rostros anónimos, cuerpos de plástico. A ella la tengo en un pedestal. Es mi diosa. Intocable, inmutable, inmortal, omnipresente.
Me digo a mí mismo que no se lo puedo decir a nadie. No he vivido demasiado pero sí lo suficiente para conocer la traición, lo poco respetable que es para la gente un secreto ajeno. Sobre todo si esconde una debilidad. Cuando tenía unos 12 años le conté a alguien que aún mojaba la cama casi todas las noches, producto de obsesiones y fantasmas varios. Creo que vio reflejado en mi rostro la angustia que me provocaba mi insignificante problema. Le dio igual. Cantó como un puto soplón de la mafia ante el FBI. No he vuelto a contar a nadie nada desde entonces. El muy cabrón me lo recuerda cada vez que lo intento.
PD: Esto siguen siendo intentos en búsqueda de la historia. Es él, no soy yo. Por mí que siga siendo él.
Pasos que me siguen mientras estoy parado. Aterra la idea de que alguien quiera hacerme daño. Echarme en cara cosas que no entiendo ni puedo explicar. (…) Cada noche de lluvia es igual. El sonido constante y rítmico, martilleante, de las gotas en las terrazas, las persianas, el asfalto y las azoteas. Viento del norte susurrando palabras ignotas de amenaza atávicas. Nadie sabe lo que se me pasa la cabeza y es mejor dejarlo así. (…) Si ella lo supiera sería un alivio. Por eso sería tan bonito, por eso la quiero tanto. Me abriga el pensamiento, me protege del rayo. Como una madre.
Al día siguiente la sigo con la mirada y no me oye. Soy invisible. Bien. No hay dolor, sólo soledad y pérdida. Me araño los bolsillos buscando algo a lo que agarrarme para no caerme allí mismo. Mis uñas lacradas de hilo azul de vaquero. (…) Soy tan dejado que es imposible que se acerque. Lo hago a sabiendas, soy más listo que nadie. Pero me lo tengo que decir yo mismo.
Me masturbo pensando en ella pero no puedo seguir. No me excita, la quiero. Me gustaría decir que me pone, que estoy cachondo cuando la veo. Pero no es así. Me corro con rostros anónimos, cuerpos de plástico. A ella la tengo en un pedestal. Es mi diosa. Intocable, inmutable, inmortal, omnipresente.
Me digo a mí mismo que no se lo puedo decir a nadie. No he vivido demasiado pero sí lo suficiente para conocer la traición, lo poco respetable que es para la gente un secreto ajeno. Sobre todo si esconde una debilidad. Cuando tenía unos 12 años le conté a alguien que aún mojaba la cama casi todas las noches, producto de obsesiones y fantasmas varios. Creo que vio reflejado en mi rostro la angustia que me provocaba mi insignificante problema. Le dio igual. Cantó como un puto soplón de la mafia ante el FBI. No he vuelto a contar a nadie nada desde entonces. El muy cabrón me lo recuerda cada vez que lo intento.
PD: Esto siguen siendo intentos en búsqueda de la historia. Es él, no soy yo. Por mí que siga siendo él.
viernes, 21 de enero de 2011
Estoy eufórico. He recuperado este espacio cual Cid Campeador expulsando a los pérfidos musulmanes. En un ataque de moralina ciberespacial me bloquearon el blog en la conexión de Educación por poner j.... tres veces. Como podéis comprobar la palabra ha sido eliminada de la fatídica entrada como los héroes de la Revolución Rusa caídos en desgracia durante el estalinismo. Me siento tentado a poner insultos como tontopollas o ioputa para ver si se bloquea otra vez. Se admiten sugerencias, es importante que conozcamos los límites que la administración no nos deja traspasar. Total, que, visto lo visto, y que, probablemente, no haya mucha gente por ahí, voy a poner otro micro-micro-relato que me hace gracia pero, no me voy a engañar, no es gran cosa. Pero es que sois muy agradecidos.
Durante un tiempo su día favorito fue el martes. Quizás podamos buscar nuestras verdades en los días que nos gustan. Puede ser el sábado si eres un fiestero, un viernes si eres de los que disfrutas de los tiempos regalados, los domingos si eres religioso, los miércoles de un cinéfago, los jueves de los compañeros y, lo siento, los lunes son demasiado para cualquiera. El suyo, en sus verdes 15, eran los martes. A última hora se reunía un grupo variopinto de 2º de BUP en un aula anexa al Centro para la optativa de “Audiovisuales”. Una materia llena de críos deseosos de pasar la hora final del martes viendo películas o escuchando música. Él se había apuntado a los martes por ella. No estaba en su clase, pero por una serie de azares que, por supuesto, suponía forzados por el destino, se había enterado de que estaría allí todo el año. Demasiado tentador y libre de sospechas. En algún momento se daría la posibilidad de algo, a saber, y, mientras, podía observarla en toda su grandeza sin parecer un pesado o un salido.
Uno de esos martes les habían encargado un trabajo sobre un grupo musical que les gustara. Él tenía sus preferencias pero también conocía las ajenas. Alguna vez se habían mencionado nombres y “The Cure” fue el encargado de abrir las puertas del cielo al pobre infeliz. ¡Ay, no os enredéis en cuitas amorosas con las hormonas haciendo la conga cual borrachos en una boda! La exposición fue un éxito, leído de memoria, y, para rematar: “Friday, I’m in Love”. “Que debería llamarse “Tuesday, I’m in Love”, en fin, digo, por el día…” Una pequeña broma de una ingenuidad admirable que era una declaración de amor en toda regla sin contrapartidas. Mientras la cinta regrabable rodaba, él, situado en la platea de la cochambrosa aula, casi no se atrevía a mirarla. Y mejor que no lo hubiera hecho, porque no necesitó más que una mirada furtiva para detectar su expresión de disgusto y, encima de su mesa, un folio con las palabras “THE CURE” (con corazoncitos) arrugándose entre las manos de ella. Bueno, a lo mejor no fue así exactamente pero lo cierto es que entre su primer apellido y sus intenciones le había j*¿?!* bien, sin tocarla siquiera. Ese día no se iba a hablar otra vez del famoso grupo inglés aunque existió esa posibilidad. Perdida como otras muchas que acontecieron.
PD: Feliz enero, que me está costando lo indecible ponerle buena cara al mal tiempo.
Durante un tiempo su día favorito fue el martes. Quizás podamos buscar nuestras verdades en los días que nos gustan. Puede ser el sábado si eres un fiestero, un viernes si eres de los que disfrutas de los tiempos regalados, los domingos si eres religioso, los miércoles de un cinéfago, los jueves de los compañeros y, lo siento, los lunes son demasiado para cualquiera. El suyo, en sus verdes 15, eran los martes. A última hora se reunía un grupo variopinto de 2º de BUP en un aula anexa al Centro para la optativa de “Audiovisuales”. Una materia llena de críos deseosos de pasar la hora final del martes viendo películas o escuchando música. Él se había apuntado a los martes por ella. No estaba en su clase, pero por una serie de azares que, por supuesto, suponía forzados por el destino, se había enterado de que estaría allí todo el año. Demasiado tentador y libre de sospechas. En algún momento se daría la posibilidad de algo, a saber, y, mientras, podía observarla en toda su grandeza sin parecer un pesado o un salido.
Uno de esos martes les habían encargado un trabajo sobre un grupo musical que les gustara. Él tenía sus preferencias pero también conocía las ajenas. Alguna vez se habían mencionado nombres y “The Cure” fue el encargado de abrir las puertas del cielo al pobre infeliz. ¡Ay, no os enredéis en cuitas amorosas con las hormonas haciendo la conga cual borrachos en una boda! La exposición fue un éxito, leído de memoria, y, para rematar: “Friday, I’m in Love”. “Que debería llamarse “Tuesday, I’m in Love”, en fin, digo, por el día…” Una pequeña broma de una ingenuidad admirable que era una declaración de amor en toda regla sin contrapartidas. Mientras la cinta regrabable rodaba, él, situado en la platea de la cochambrosa aula, casi no se atrevía a mirarla. Y mejor que no lo hubiera hecho, porque no necesitó más que una mirada furtiva para detectar su expresión de disgusto y, encima de su mesa, un folio con las palabras “THE CURE” (con corazoncitos) arrugándose entre las manos de ella. Bueno, a lo mejor no fue así exactamente pero lo cierto es que entre su primer apellido y sus intenciones le había j*¿?!* bien, sin tocarla siquiera. Ese día no se iba a hablar otra vez del famoso grupo inglés aunque existió esa posibilidad. Perdida como otras muchas que acontecieron.
PD: Feliz enero, que me está costando lo indecible ponerle buena cara al mal tiempo.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Este es el primer día de mi vida. Dejo el tabaco, el alcohol, los comics, el porno, las chuches, las películas clásicas y las malas también. Es broma: sólo quería llamar la atención. Y ahora que lo pienso, tengo una ¿gran? historia para todos vosotros. Vamos, un microrrelato. No termina especialmente bien, pero es lo que hay...
Andábamos mi amigo y yo, vagabundeando por la ciudad como de costumbre, sin nada mejor que hacer y poco dinero en el bolsillo. Dios, casi no me acuerdo de cuando no había dinero. No hablo de fortunas, hablo de no poder ir a un bar a comer una hamburguesa y una cola. Ni hablemos de drogas. Probablemente eso me salvó de algunos riesgos, que ahora no puedo asumir por la edad y las responsabilidades. Pero era una buena época, por lo menos en ese aspecto. Sabía que todas las personas que pasaban un rato conmigo eran sinceros. Es indudable que esa garantía no la tienes cuando eres adulto. En fin, me ando por las ramas. Estábamos sentados en un parque en el centro. Algunos críos improvisando un campo de fútbol y decenas de hormiguitas yendo de aquí para allá. De repente, se sentó una chica a nuestro lado. La conocía porque era prima de alguien o amiga de mis hermanas o yo que sé, me la presentaron pero, como de costumbre, no recordaba su nombre.
-Hola, ¿qué hacéis?
-Nada, por ahí, hemos ido a los recreativos, paseábamos, nada en especial.
-Ah, bueno, estoy esperando a Bárbara. Ya sabes.
-Sí (ni idea).
-Me acuerdo de la otra noche, casi no hablaste, pero luego te pusiste a contarle a Pepe no sé qué historia de la Patrulla-X y dijiste algunos nombres de los que no me acuerdo.
-Bueno, sí, me gusta leer cómics, es raro que te pregunten así que... , ¿te gustan?
-No, es decir, no sé, me deberías dejar alguno.
-Ya.
-Ahí está. Hasta luego.
-Adiós- cabeza baja y mareo.
Evidentemente, esa chica cuyo nombre no recuerdo se convirtió en mi amor platónico.
No es mucho pero es que estoy rondando pequeñas píldoras como ésta para ver si consigo secuenciarlas y crear ¡¡¡¡UNA HISTORIA!!!! Keep on rockin' in the free world!
PD: Quien no haya leído la re-recomendación de confident sobre "The Wire" es que está perdiendo el tiempo abriendo presentaciones de PowerPoint. Estáis tardando en ver la primera temporada (si ahora es todo gratis) y comentándola.
Andábamos mi amigo y yo, vagabundeando por la ciudad como de costumbre, sin nada mejor que hacer y poco dinero en el bolsillo. Dios, casi no me acuerdo de cuando no había dinero. No hablo de fortunas, hablo de no poder ir a un bar a comer una hamburguesa y una cola. Ni hablemos de drogas. Probablemente eso me salvó de algunos riesgos, que ahora no puedo asumir por la edad y las responsabilidades. Pero era una buena época, por lo menos en ese aspecto. Sabía que todas las personas que pasaban un rato conmigo eran sinceros. Es indudable que esa garantía no la tienes cuando eres adulto. En fin, me ando por las ramas. Estábamos sentados en un parque en el centro. Algunos críos improvisando un campo de fútbol y decenas de hormiguitas yendo de aquí para allá. De repente, se sentó una chica a nuestro lado. La conocía porque era prima de alguien o amiga de mis hermanas o yo que sé, me la presentaron pero, como de costumbre, no recordaba su nombre.
-Hola, ¿qué hacéis?
-Nada, por ahí, hemos ido a los recreativos, paseábamos, nada en especial.
-Ah, bueno, estoy esperando a Bárbara. Ya sabes.
-Sí (ni idea).
-Me acuerdo de la otra noche, casi no hablaste, pero luego te pusiste a contarle a Pepe no sé qué historia de la Patrulla-X y dijiste algunos nombres de los que no me acuerdo.
-Bueno, sí, me gusta leer cómics, es raro que te pregunten así que... , ¿te gustan?
-No, es decir, no sé, me deberías dejar alguno.
-Ya.
-Ahí está. Hasta luego.
-Adiós- cabeza baja y mareo.
Evidentemente, esa chica cuyo nombre no recuerdo se convirtió en mi amor platónico.
No es mucho pero es que estoy rondando pequeñas píldoras como ésta para ver si consigo secuenciarlas y crear ¡¡¡¡UNA HISTORIA!!!! Keep on rockin' in the free world!
PD: Quien no haya leído la re-recomendación de confident sobre "The Wire" es que está perdiendo el tiempo abriendo presentaciones de PowerPoint. Estáis tardando en ver la primera temporada (si ahora es todo gratis) y comentándola.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
No parece haber nadie por ahí. Debería llamaros, supongo, o enviaros un correo o hacerme un facebook o escribiros una carta. Nadie escribe cartas y los correos se han convertido en una cadena interminable de presentaciones de PowerPoint apañadas y enlaces (nada que objetar al emotivo enlace de stiff, nunca será lo suficientemente agradecido). No hay duda, los que hacen esas presentaciones del tipo "las diez cosas más bonitas del mundo" o "cosa del destino" o "estrellas del cine" con paréntesis tipo "(merece la pena)" o "(no te lo pierdas)" son los mismos que ven la tele por las mañanas los días laborables o se quedan hasta altas horas viendo Buenafuente. Quizás, en plan conspirativo, son grandes corporaciones que nos atontan con presentaciones bellísimas de gatos y niños en macetas que pretenden descubrirnos el sentido de la vida. En fin, no tiene importancia.
Hoy he soñado que se me caía el pelo y, maldita sea, se me está cayendo de verdad. En esto no hay excusas freudianas relacionadas con relaciones incestuosas. Quiero que mi niña me vea crecer con pelo. A ver si me lo regalan para Navidad, que ya la estoy viendo venir. Aún es pronto para hablar de ella, pero témome que necesitaré un par de enemas para aguantarla.
PD: Me marcho, si leéis esto es que estoy muerto (siempre he querido poner esto). Por favor, leed la otra entrada si habéis descubierto ésta o no, haced lo que queráis. Abrazos.
Hoy he soñado que se me caía el pelo y, maldita sea, se me está cayendo de verdad. En esto no hay excusas freudianas relacionadas con relaciones incestuosas. Quiero que mi niña me vea crecer con pelo. A ver si me lo regalan para Navidad, que ya la estoy viendo venir. Aún es pronto para hablar de ella, pero témome que necesitaré un par de enemas para aguantarla.
PD: Me marcho, si leéis esto es que estoy muerto (siempre he querido poner esto). Por favor, leed la otra entrada si habéis descubierto ésta o no, haced lo que queráis. Abrazos.
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