Y ahora, una mirada a la escritura automática
Pasos que me siguen mientras estoy parado. Aterra la idea de que alguien quiera hacerme daño. Echarme en cara cosas que no entiendo ni puedo explicar. (…) Cada noche de lluvia es igual. El sonido constante y rítmico, martilleante, de las gotas en las terrazas, las persianas, el asfalto y las azoteas. Viento del norte susurrando palabras ignotas de amenaza atávicas. Nadie sabe lo que se me pasa la cabeza y es mejor dejarlo así. (…) Si ella lo supiera sería un alivio. Por eso sería tan bonito, por eso la quiero tanto. Me abriga el pensamiento, me protege del rayo. Como una madre.
Al día siguiente la sigo con la mirada y no me oye. Soy invisible. Bien. No hay dolor, sólo soledad y pérdida. Me araño los bolsillos buscando algo a lo que agarrarme para no caerme allí mismo. Mis uñas lacradas de hilo azul de vaquero. (…) Soy tan dejado que es imposible que se acerque. Lo hago a sabiendas, soy más listo que nadie. Pero me lo tengo que decir yo mismo.
Me masturbo pensando en ella pero no puedo seguir. No me excita, la quiero. Me gustaría decir que me pone, que estoy cachondo cuando la veo. Pero no es así. Me corro con rostros anónimos, cuerpos de plástico. A ella la tengo en un pedestal. Es mi diosa. Intocable, inmutable, inmortal, omnipresente.
Me digo a mí mismo que no se lo puedo decir a nadie. No he vivido demasiado pero sí lo suficiente para conocer la traición, lo poco respetable que es para la gente un secreto ajeno. Sobre todo si esconde una debilidad. Cuando tenía unos 12 años le conté a alguien que aún mojaba la cama casi todas las noches, producto de obsesiones y fantasmas varios. Creo que vio reflejado en mi rostro la angustia que me provocaba mi insignificante problema. Le dio igual. Cantó como un puto soplón de la mafia ante el FBI. No he vuelto a contar a nadie nada desde entonces. El muy cabrón me lo recuerda cada vez que lo intento.
PD: Esto siguen siendo intentos en búsqueda de la historia. Es él, no soy yo. Por mí que siga siendo él.
lunes, 7 de febrero de 2011
viernes, 21 de enero de 2011
Estoy eufórico. He recuperado este espacio cual Cid Campeador expulsando a los pérfidos musulmanes. En un ataque de moralina ciberespacial me bloquearon el blog en la conexión de Educación por poner j.... tres veces. Como podéis comprobar la palabra ha sido eliminada de la fatídica entrada como los héroes de la Revolución Rusa caídos en desgracia durante el estalinismo. Me siento tentado a poner insultos como tontopollas o ioputa para ver si se bloquea otra vez. Se admiten sugerencias, es importante que conozcamos los límites que la administración no nos deja traspasar. Total, que, visto lo visto, y que, probablemente, no haya mucha gente por ahí, voy a poner otro micro-micro-relato que me hace gracia pero, no me voy a engañar, no es gran cosa. Pero es que sois muy agradecidos.
Durante un tiempo su día favorito fue el martes. Quizás podamos buscar nuestras verdades en los días que nos gustan. Puede ser el sábado si eres un fiestero, un viernes si eres de los que disfrutas de los tiempos regalados, los domingos si eres religioso, los miércoles de un cinéfago, los jueves de los compañeros y, lo siento, los lunes son demasiado para cualquiera. El suyo, en sus verdes 15, eran los martes. A última hora se reunía un grupo variopinto de 2º de BUP en un aula anexa al Centro para la optativa de “Audiovisuales”. Una materia llena de críos deseosos de pasar la hora final del martes viendo películas o escuchando música. Él se había apuntado a los martes por ella. No estaba en su clase, pero por una serie de azares que, por supuesto, suponía forzados por el destino, se había enterado de que estaría allí todo el año. Demasiado tentador y libre de sospechas. En algún momento se daría la posibilidad de algo, a saber, y, mientras, podía observarla en toda su grandeza sin parecer un pesado o un salido.
Uno de esos martes les habían encargado un trabajo sobre un grupo musical que les gustara. Él tenía sus preferencias pero también conocía las ajenas. Alguna vez se habían mencionado nombres y “The Cure” fue el encargado de abrir las puertas del cielo al pobre infeliz. ¡Ay, no os enredéis en cuitas amorosas con las hormonas haciendo la conga cual borrachos en una boda! La exposición fue un éxito, leído de memoria, y, para rematar: “Friday, I’m in Love”. “Que debería llamarse “Tuesday, I’m in Love”, en fin, digo, por el día…” Una pequeña broma de una ingenuidad admirable que era una declaración de amor en toda regla sin contrapartidas. Mientras la cinta regrabable rodaba, él, situado en la platea de la cochambrosa aula, casi no se atrevía a mirarla. Y mejor que no lo hubiera hecho, porque no necesitó más que una mirada furtiva para detectar su expresión de disgusto y, encima de su mesa, un folio con las palabras “THE CURE” (con corazoncitos) arrugándose entre las manos de ella. Bueno, a lo mejor no fue así exactamente pero lo cierto es que entre su primer apellido y sus intenciones le había j*¿?!* bien, sin tocarla siquiera. Ese día no se iba a hablar otra vez del famoso grupo inglés aunque existió esa posibilidad. Perdida como otras muchas que acontecieron.
PD: Feliz enero, que me está costando lo indecible ponerle buena cara al mal tiempo.
Durante un tiempo su día favorito fue el martes. Quizás podamos buscar nuestras verdades en los días que nos gustan. Puede ser el sábado si eres un fiestero, un viernes si eres de los que disfrutas de los tiempos regalados, los domingos si eres religioso, los miércoles de un cinéfago, los jueves de los compañeros y, lo siento, los lunes son demasiado para cualquiera. El suyo, en sus verdes 15, eran los martes. A última hora se reunía un grupo variopinto de 2º de BUP en un aula anexa al Centro para la optativa de “Audiovisuales”. Una materia llena de críos deseosos de pasar la hora final del martes viendo películas o escuchando música. Él se había apuntado a los martes por ella. No estaba en su clase, pero por una serie de azares que, por supuesto, suponía forzados por el destino, se había enterado de que estaría allí todo el año. Demasiado tentador y libre de sospechas. En algún momento se daría la posibilidad de algo, a saber, y, mientras, podía observarla en toda su grandeza sin parecer un pesado o un salido.
Uno de esos martes les habían encargado un trabajo sobre un grupo musical que les gustara. Él tenía sus preferencias pero también conocía las ajenas. Alguna vez se habían mencionado nombres y “The Cure” fue el encargado de abrir las puertas del cielo al pobre infeliz. ¡Ay, no os enredéis en cuitas amorosas con las hormonas haciendo la conga cual borrachos en una boda! La exposición fue un éxito, leído de memoria, y, para rematar: “Friday, I’m in Love”. “Que debería llamarse “Tuesday, I’m in Love”, en fin, digo, por el día…” Una pequeña broma de una ingenuidad admirable que era una declaración de amor en toda regla sin contrapartidas. Mientras la cinta regrabable rodaba, él, situado en la platea de la cochambrosa aula, casi no se atrevía a mirarla. Y mejor que no lo hubiera hecho, porque no necesitó más que una mirada furtiva para detectar su expresión de disgusto y, encima de su mesa, un folio con las palabras “THE CURE” (con corazoncitos) arrugándose entre las manos de ella. Bueno, a lo mejor no fue así exactamente pero lo cierto es que entre su primer apellido y sus intenciones le había j*¿?!* bien, sin tocarla siquiera. Ese día no se iba a hablar otra vez del famoso grupo inglés aunque existió esa posibilidad. Perdida como otras muchas que acontecieron.
PD: Feliz enero, que me está costando lo indecible ponerle buena cara al mal tiempo.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Este es el primer día de mi vida. Dejo el tabaco, el alcohol, los comics, el porno, las chuches, las películas clásicas y las malas también. Es broma: sólo quería llamar la atención. Y ahora que lo pienso, tengo una ¿gran? historia para todos vosotros. Vamos, un microrrelato. No termina especialmente bien, pero es lo que hay...
Andábamos mi amigo y yo, vagabundeando por la ciudad como de costumbre, sin nada mejor que hacer y poco dinero en el bolsillo. Dios, casi no me acuerdo de cuando no había dinero. No hablo de fortunas, hablo de no poder ir a un bar a comer una hamburguesa y una cola. Ni hablemos de drogas. Probablemente eso me salvó de algunos riesgos, que ahora no puedo asumir por la edad y las responsabilidades. Pero era una buena época, por lo menos en ese aspecto. Sabía que todas las personas que pasaban un rato conmigo eran sinceros. Es indudable que esa garantía no la tienes cuando eres adulto. En fin, me ando por las ramas. Estábamos sentados en un parque en el centro. Algunos críos improvisando un campo de fútbol y decenas de hormiguitas yendo de aquí para allá. De repente, se sentó una chica a nuestro lado. La conocía porque era prima de alguien o amiga de mis hermanas o yo que sé, me la presentaron pero, como de costumbre, no recordaba su nombre.
-Hola, ¿qué hacéis?
-Nada, por ahí, hemos ido a los recreativos, paseábamos, nada en especial.
-Ah, bueno, estoy esperando a Bárbara. Ya sabes.
-Sí (ni idea).
-Me acuerdo de la otra noche, casi no hablaste, pero luego te pusiste a contarle a Pepe no sé qué historia de la Patrulla-X y dijiste algunos nombres de los que no me acuerdo.
-Bueno, sí, me gusta leer cómics, es raro que te pregunten así que... , ¿te gustan?
-No, es decir, no sé, me deberías dejar alguno.
-Ya.
-Ahí está. Hasta luego.
-Adiós- cabeza baja y mareo.
Evidentemente, esa chica cuyo nombre no recuerdo se convirtió en mi amor platónico.
No es mucho pero es que estoy rondando pequeñas píldoras como ésta para ver si consigo secuenciarlas y crear ¡¡¡¡UNA HISTORIA!!!! Keep on rockin' in the free world!
PD: Quien no haya leído la re-recomendación de confident sobre "The Wire" es que está perdiendo el tiempo abriendo presentaciones de PowerPoint. Estáis tardando en ver la primera temporada (si ahora es todo gratis) y comentándola.
Andábamos mi amigo y yo, vagabundeando por la ciudad como de costumbre, sin nada mejor que hacer y poco dinero en el bolsillo. Dios, casi no me acuerdo de cuando no había dinero. No hablo de fortunas, hablo de no poder ir a un bar a comer una hamburguesa y una cola. Ni hablemos de drogas. Probablemente eso me salvó de algunos riesgos, que ahora no puedo asumir por la edad y las responsabilidades. Pero era una buena época, por lo menos en ese aspecto. Sabía que todas las personas que pasaban un rato conmigo eran sinceros. Es indudable que esa garantía no la tienes cuando eres adulto. En fin, me ando por las ramas. Estábamos sentados en un parque en el centro. Algunos críos improvisando un campo de fútbol y decenas de hormiguitas yendo de aquí para allá. De repente, se sentó una chica a nuestro lado. La conocía porque era prima de alguien o amiga de mis hermanas o yo que sé, me la presentaron pero, como de costumbre, no recordaba su nombre.
-Hola, ¿qué hacéis?
-Nada, por ahí, hemos ido a los recreativos, paseábamos, nada en especial.
-Ah, bueno, estoy esperando a Bárbara. Ya sabes.
-Sí (ni idea).
-Me acuerdo de la otra noche, casi no hablaste, pero luego te pusiste a contarle a Pepe no sé qué historia de la Patrulla-X y dijiste algunos nombres de los que no me acuerdo.
-Bueno, sí, me gusta leer cómics, es raro que te pregunten así que... , ¿te gustan?
-No, es decir, no sé, me deberías dejar alguno.
-Ya.
-Ahí está. Hasta luego.
-Adiós- cabeza baja y mareo.
Evidentemente, esa chica cuyo nombre no recuerdo se convirtió en mi amor platónico.
No es mucho pero es que estoy rondando pequeñas píldoras como ésta para ver si consigo secuenciarlas y crear ¡¡¡¡UNA HISTORIA!!!! Keep on rockin' in the free world!
PD: Quien no haya leído la re-recomendación de confident sobre "The Wire" es que está perdiendo el tiempo abriendo presentaciones de PowerPoint. Estáis tardando en ver la primera temporada (si ahora es todo gratis) y comentándola.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
No parece haber nadie por ahí. Debería llamaros, supongo, o enviaros un correo o hacerme un facebook o escribiros una carta. Nadie escribe cartas y los correos se han convertido en una cadena interminable de presentaciones de PowerPoint apañadas y enlaces (nada que objetar al emotivo enlace de stiff, nunca será lo suficientemente agradecido). No hay duda, los que hacen esas presentaciones del tipo "las diez cosas más bonitas del mundo" o "cosa del destino" o "estrellas del cine" con paréntesis tipo "(merece la pena)" o "(no te lo pierdas)" son los mismos que ven la tele por las mañanas los días laborables o se quedan hasta altas horas viendo Buenafuente. Quizás, en plan conspirativo, son grandes corporaciones que nos atontan con presentaciones bellísimas de gatos y niños en macetas que pretenden descubrirnos el sentido de la vida. En fin, no tiene importancia.
Hoy he soñado que se me caía el pelo y, maldita sea, se me está cayendo de verdad. En esto no hay excusas freudianas relacionadas con relaciones incestuosas. Quiero que mi niña me vea crecer con pelo. A ver si me lo regalan para Navidad, que ya la estoy viendo venir. Aún es pronto para hablar de ella, pero témome que necesitaré un par de enemas para aguantarla.
PD: Me marcho, si leéis esto es que estoy muerto (siempre he querido poner esto). Por favor, leed la otra entrada si habéis descubierto ésta o no, haced lo que queráis. Abrazos.
Hoy he soñado que se me caía el pelo y, maldita sea, se me está cayendo de verdad. En esto no hay excusas freudianas relacionadas con relaciones incestuosas. Quiero que mi niña me vea crecer con pelo. A ver si me lo regalan para Navidad, que ya la estoy viendo venir. Aún es pronto para hablar de ella, pero témome que necesitaré un par de enemas para aguantarla.
PD: Me marcho, si leéis esto es que estoy muerto (siempre he querido poner esto). Por favor, leed la otra entrada si habéis descubierto ésta o no, haced lo que queráis. Abrazos.
martes, 26 de octubre de 2010
Cosas en las que he perdido el tiempo estos días.

Al menos parece que apareceré por aquí una vez al mes. Cosas en las que he perdido el tiempo estos días: El dibujito de arriba, tomado del natural y un microrrelato que a ver qué os parece (en serio, necesito que me hagáis una reseñita chiquitita, por favor).
En la edad en la que eres demasiado joven para ser alguien y demasiado viejo para ser algo, ocurrió que la chica de la que siempre había estado enamorado le asestó una sonora bofetada en su cara de pánfilo. Había pasado demasiado tiempo desde la última vez que se vieron, esa noche en la que él había hecho la declaración de amor incondicional más perfecta que pudiera hacerse y ella lo miró como, desgraciadamente, no volvería mirar a nadie en su vida. Por ello es por lo que no pudo evitar abofetearlo, en su estado, demasiado débil para luchar contra su desgracia. Y esto sólo pudo pasar porque había sido la mujer, la chica, la persona más feliz de la historia durante ese momento en el que, sin marcar los acentos, insinuándolo con tanta claridad como una linterna de largo alcance directamente a su cara de boba, el gilipollas ése le había ofrecido amor en estado puro durante toda la eternidad.
No lo entendéis pero es uno más de los actos valientes que las mujeres muestran a los hombres durante su triste existencia. Y, quizás, declaró un tiempo después a su mejor amigo, tendría que haber agarrado con todas sus fuerzas alguno de los cuchillos que había sobre las largas mesas esparcidas por todo el recinto y trincharlo allí mismo.
-¿Por...?- apreció a decir.
-Por hacerme feliz. Te odio.
Al infierno con el resto de explicaciones superfluas, a la mierda lo que pensara el resto de invitados sobre cómo la había tratado ese misterioso personaje de gafas y patillas mal recortadas que nadie conocía para llegar a agredirlo en presencia de gente vulgar: ella se largaba. Dejó estupefactos, por supuesto, a su madre, a su hermana, a su cuñado, al primo segundo de los cojones que se negaba a invitar, a ¿cómo se llama al hermano de tu suegro?, pues a ése, que de todas maneras estaba borracho hacía un rato. Mientras se largaba sin mirar atrás no podía dejar de pensar quién lo había dejado entrar. En realidad lo sabía pero estaba demasiado enajenada como para recordarlo. Luego lo recordó, no hubo consuelo pero al menos había puesto las cosas en su sitio. Incluso veintitantos años después estaba orgullosa de lo que había hecho. Y eso es remontarse un montón de tiempo, a los tiempos en los que, por fin, se empezaron a vender los primeros coches voladores. Ya era hora, joder.
Y una pequeña explicación: ¿Cuál es el sentido de todo esto? Os lo voy a decir, en voz baja. No es nada, lo tenéis delante de vuestras narices. Aquellas que retrató de esa manera tan genial Quevedo: un hombre a una nariz pegado. Y no me pongo a divagar. Somos nosotros, hombres y mujeres de este mundo absurdo y opaco. No pretendo desentrañar el misterio de la vida y la muerte, sólo ofrecer algo de esperanza a los momentos. Los que duelen y los que disfrutamos. Porque eso es por lo que estamos aquí y ahora, por los momentos. La vida es puntual, no continua. No nos vamos a engañar, nuestra vida está llena de materiales de derribo, sólo la magnificamos con momentos. Ahora recuerdo uno de ellos: declaraba ante ustedes mi amor incondicional, aquel que reservas para tus seres más queridos. Si tengo algún valor, os lo ofrezco; porque espero que eso os haga valeros como lo grandes que sois, sois mejores que yo porque me hacéis mejor y sin vosotros soy menos. Temo perder los honores que me habéis atribuido. Por favor, mantenedme en vuestro rincón, si no perderé un trocito de mí.
PD: Hay una palabra inglesa para esta entrada que parece no tener coherencia (creedme para mí la tiene): acabo de hacer un patchwork del absurdo mes que he pasado en este retiro. Hoy no hay película.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Estaba mirando a una tal Esmeralda Moya diciendo algo así como "ligero como mi vestido". Como tu cabeza, y tu apellido como las mollas que te van a salir en cuanto te dejes, guapa. Tu grado de estulticia crece enteros a medida que consumes publicidad. Ese arte que te trata como un gilipollas. En la cultural un publicista cebado con Doritos decía que la publicidad era guay cuando provocaba. Sí, amigo, te provoca derrames cerebrales progresivos de masa gris, tonto la polla. Luego, otro chachi se dedicaba a fotografiar cualquier tontería que veía por la calle y lo consideraba arte porque otro tontolaba lo había hecho en una exposición y lo había leído en el País de las Tentaciones. O tengo los huevos más negros o es que esto no me hace ya ni puta gracia. Incluyendo la última de Woody Allen, empeñado en justificar la relación que mantiene con su hija adoptiva dejando a la mujer que lo dejó todo por ser su muñeca y, por ende, la madre de esa hija. Es amor: que se joda la gratitud hacia una occidental que te liberó de un destino cruel en un orfanato comunista. No, no puedo abandonar a un hombre que sólo se la levanta con Viagra por el amor a una madre porque estoy en la flor de la vida y tengo que aprovechar que si no me voy a quedar sin herencia. No tengo ganas de aguantar nada. Ya se me pasará.
Ahora, lo de las obras maestras que sólo tú y yo apreciamos: "El último Boy Scout". La obra cumbre de Tony Scott (el de Top Gun), Shane Black (el de Arma Letal) y Bruce Willis (éste ya lo conocéis). Una película con la sutileza del eructo de un camionero, pero tan irresistible que soporta y merece múltiples visiones, en estado de embriaguez si es posible. Sólo por la escena en que la hija menor de Willis agarra una marioneta con una pistola en su interior y se la pasa a su papaíto para ejecutar a unos cuantos malotes merece la pena. ¡Cuánta incorrección política gratuita! ¿Y el baile de Willis al final después de cargarse medio estadio de fútbol en pleno partido? ¡Y le dan una medalla! El cinismo y la falta de tacto de esta película es de traca e impecable. Muchos soñamos con la réplica perfecta, pero Bruce no sólo habla, actúa. "Si me tocas, te mato" (Willis dixit). Excelsior.
PD: Aunque no sepáis de mí, estoy aquí y aún dejo mis momentos de lucidez para hablar con vosotros en privado. De verdad que estos abrazos son sinceros.
Ahora, lo de las obras maestras que sólo tú y yo apreciamos: "El último Boy Scout". La obra cumbre de Tony Scott (el de Top Gun), Shane Black (el de Arma Letal) y Bruce Willis (éste ya lo conocéis). Una película con la sutileza del eructo de un camionero, pero tan irresistible que soporta y merece múltiples visiones, en estado de embriaguez si es posible. Sólo por la escena en que la hija menor de Willis agarra una marioneta con una pistola en su interior y se la pasa a su papaíto para ejecutar a unos cuantos malotes merece la pena. ¡Cuánta incorrección política gratuita! ¿Y el baile de Willis al final después de cargarse medio estadio de fútbol en pleno partido? ¡Y le dan una medalla! El cinismo y la falta de tacto de esta película es de traca e impecable. Muchos soñamos con la réplica perfecta, pero Bruce no sólo habla, actúa. "Si me tocas, te mato" (Willis dixit). Excelsior.
PD: Aunque no sepáis de mí, estoy aquí y aún dejo mis momentos de lucidez para hablar con vosotros en privado. De verdad que estos abrazos son sinceros.
domingo, 19 de septiembre de 2010
"Con razón pones en el tuenti: ya cambio de picaero" (uno a otro que se está mudando).
Supongo que esto lo pronunció algún lugareño mientras yacía en mi nueva cabaña de alquiler (lo pongo porque a stiff le gusta recopilar acervo popular). Pensaba que POSIBLEMENTE aquí sólo había cabañas, pero también hay casas y "picaeros", y se mudan.
A ver, no ordeno mis ideas como de costumbre, bonita costumbre esta de volver a colgar algo del gancho de los desahogos. ¿Quién $%&/((&%·$!! financia esta página? ¿Cómo es que no retiran el blog? No son cuestiones interesantes, pasemos a otra. ¿Hay vida en otro planeta? La mejor respuesta es: POSIBLEMENTE, y seguro que ellos responden lo mismo. Porque, amigos, me da que no van a romper ningún molde. Me da que nos repetimos como el ajo. Ya podemos llevar taparrabos o tatuarnos con alguna gilipollez azteca o ir de chaqueta ejecutiva o, como todo Cristo ahora, llevar una camiseta de superhéroe. Da igual, da lo mesmo. En serio: ya confundo las caras, los diálogos y hasta las sonrisas. Pero, aun seguiendo este razonamiento, creo que nosotros lo hacíamos mejor.
Dios, aquí no se oye un alma, son las 7 y parecen las tres de la mañana. Si es que hasta los grillos se piden destinos más decentes. Una alumna de la que desconozco todo menos su curso y su cara ha hecho un alegato a favor de su pueblo. No he podido evitar interpretarlo con ironía aunque descarto la idea de alumna de ESO con ironía (espera voy a borrarlo que suena demasiado prepotente, a la mierda, ahora mismo me da igual todo incluso lo que penséis de esto). POSIBLEMENTE lo dijo con ironía pero en realidad entre su opinión y la mía, prefiero la mía. Y este pueblo apesta a estiércol y viejo. He estado en sitios en los que no me gustaría vivir pero dudo que a alguien le apetezca esto. Supongo que todo bicho viviente entre 15 y 30 años que hay aquí le da a las drogas pero bien duro porque saben que están condenados a permanecer aquí toda su vida. Tendríais que observar con qué denodado esfuerzo te intentan convencer los veteranos de aquí que vas a estar bien, que cuando te quedas un tiempo no te quieres ir. Quizás les debería soltar un "ya te lo contaré cuando no te tenga que volver a ver, hijo de puta", pero sólo intentan ser amables.
En verdad me dan ganas de censurarme, estoy un poco cansado y un poco cansado y un poco cansado y un poco triste y me siento un gilipollas y quiero dejarlo ahora mismo y esto me recuerda a otros tiempos y esto es de lo más absurdo y sólo soy un papel o un número o un recuerdo o alguien o nadie o solo, POSIBLEMENTE.
Pasada la flagelación patética y autocomplaciente estoy viendo un chorro de películas (¿o era que me sale el chorro con algunas películas? –esto, seguro, es lo más soez que he dicho nunca-), a saber, y no esperéis que la lista sea muy gloriosa: "Resident Evil: Extinción" (los primeros quince minutos están bien, siempre me quedo hasta el final y no sé porqué), ¡ojo! "Hellraiser IV" (POSIBLEMENTE un clásico, si han hecho siete secuelas de esto será por algo; tampoco me preguntéis porqué la veo o me quedo hasta el final), -ahora la cosa va mejorando- "The Box" (del director de "Donnie Darko", Richard Kelly, que si no la habéis visto ya estáis tardando, es una de las películas más inquietantes que he visto últimamente, tiene cositas de sobra pero sólo por la atmósfera enrarecida que crea merece la pena y es muy entretenida, de ésas que te enganchan hasta el final), "Ghost World" (está basada en el cómic de Daniel Clowes –memorable, stiff- y la había visto; el caso es que la primera vez, años ha, me gustó más, supongo que estoy en otra frecuencia, ¿no Kenneth? –si habéis leído "Como un guante de seda forjado en hierro", también de Clowes, pillaréis la referencia-), "Up in the air" (este Clooney es un encanto en donde salga, aunque la supuesta trascendencia del asunto se diluye en tu pensamiento tan rápido como el resto aguado del gel en una esponja, ja; por cierto que no sé porqué la venden como una comedia, no tiene gracia), "Escondidos en Brujas" (me acuerdo que me la recomendó stiff porque la había visto en Irlanda en VO pero no sé cómo entendió el acento de Colin Farrell o Ralph Fiennes sin subtítulos; ésta sí que es para grabarla, me encanta lo de "es una ciudad de cuento de hadas" y tiene un punto existencialista, el absurdo de la vida, "quiero tomar una birra" - la felicidad en los pequeños detalles, la simpatía que sientes por unos personajes que no dejan de ser unos rudos bastardos, los chistes sobre enanos)... Hay un par más pero ya está bien, joder, cállate un poco. No, esperad, que sigo y es que...
Voy a abrir una minisección (es curioso lo que me ayuda esto a mejorar mi estado de ánimo –gracias, señor Blogspot-) titulada "Grandes clásicos POSIBLEMENTE olvidados de nuestro tiempo", donde recomendaré esas obras malditas que nadie salvo yo, y ahora vosotros, y miles y miles de pringaos que no tienen nada mejor que hacer, aprecian en su justa medida. Pretendo que esta sección no esté exenta de polémica y utilizaré todo el rato términos como "obra maestra", "lo más grande que ha parío madre" y "genio" que de usarlas tanto se van a gastar. Aquí es donde espero que colguéis en una estaca vuestros placeres privados, esas cosas que admitís que os gustan a pesar de lo nimias que resultan. A ver si pilláis la idea comentando mi primera aportación: una canción de Duran Duran titulada "Drive By". Dudo que esta canción sea un clásico para nadie, pero para mí es la única razón por la que he conservado mi viejo Walkman. Resulta que el disco en el que está incluida ("Thank You" un LP de versiones de canciones de Led Zeppelin, Bob Dylan, Sly & the Family Stone, David Bowie, Elvis Costello, Public Enemy, algunas realmente sonrojantes creedme) lo compré en cassette en los tiempos en que los supermercados se deshacían de los restos que les quedaban. ¿Por qué? Porque siempre me han encantado los Duran Duran aunque es el único disco de ellos que tengo. Cuando era un crío me encantaba el vídeo de la peli de James Bond "Panorama para matar" (la última película que hizo Roger Moore como 007), era ése que salían en la Torre Eiffel y se mezclaban imágenes de la película con las del grupo. En fin, aunque no lo sabía en esa época, en realidad la canción era de John Barry (el compositor de "Memorias de África", por ejemplo) y ellos sólo aportaron la batería eléctrica y las letras. Total, que me compré el disco y durante años me obsesioné con esa canción. Tenía el cassette, el único reproductor del que disponía era el Megabass de Sony (!ay, ese sonido de graves cuando le dabas a la cuña!), alucinaba con la citada "Drive By" y la rebobinaba con el boli para volver a escucharla (pa' no gastar pilas). El placer aumentaba porque sólo yo podía escucharla y no había cojones ya de dejársela a nadie porque en el siglo XXI ni el tato conservaba sus pletinas. Y esa canción debe ser escuchada en un cassette y con el Megabass puesto, si no, no vale. Bueno, espero que sintáis un pinchacito de curiosidad por escucharla, simplemente poned "Drive By" en el Spotify o en el sursum corda y me decís, me niego a decir más.
Ah, por favor, pon alguna "obra maestra" de ésas que sólo tú POSIBLEMENTE comprendes, si has logrado llegar hasta aquí nos merecemos tu aporte. Abrazos.
A ver, no ordeno mis ideas como de costumbre, bonita costumbre esta de volver a colgar algo del gancho de los desahogos. ¿Quién $%&/((&%·$!! financia esta página? ¿Cómo es que no retiran el blog? No son cuestiones interesantes, pasemos a otra. ¿Hay vida en otro planeta? La mejor respuesta es: POSIBLEMENTE, y seguro que ellos responden lo mismo. Porque, amigos, me da que no van a romper ningún molde. Me da que nos repetimos como el ajo. Ya podemos llevar taparrabos o tatuarnos con alguna gilipollez azteca o ir de chaqueta ejecutiva o, como todo Cristo ahora, llevar una camiseta de superhéroe. Da igual, da lo mesmo. En serio: ya confundo las caras, los diálogos y hasta las sonrisas. Pero, aun seguiendo este razonamiento, creo que nosotros lo hacíamos mejor.
Dios, aquí no se oye un alma, son las 7 y parecen las tres de la mañana. Si es que hasta los grillos se piden destinos más decentes. Una alumna de la que desconozco todo menos su curso y su cara ha hecho un alegato a favor de su pueblo. No he podido evitar interpretarlo con ironía aunque descarto la idea de alumna de ESO con ironía (espera voy a borrarlo que suena demasiado prepotente, a la mierda, ahora mismo me da igual todo incluso lo que penséis de esto). POSIBLEMENTE lo dijo con ironía pero en realidad entre su opinión y la mía, prefiero la mía. Y este pueblo apesta a estiércol y viejo. He estado en sitios en los que no me gustaría vivir pero dudo que a alguien le apetezca esto. Supongo que todo bicho viviente entre 15 y 30 años que hay aquí le da a las drogas pero bien duro porque saben que están condenados a permanecer aquí toda su vida. Tendríais que observar con qué denodado esfuerzo te intentan convencer los veteranos de aquí que vas a estar bien, que cuando te quedas un tiempo no te quieres ir. Quizás les debería soltar un "ya te lo contaré cuando no te tenga que volver a ver, hijo de puta", pero sólo intentan ser amables.
En verdad me dan ganas de censurarme, estoy un poco cansado y un poco cansado y un poco cansado y un poco triste y me siento un gilipollas y quiero dejarlo ahora mismo y esto me recuerda a otros tiempos y esto es de lo más absurdo y sólo soy un papel o un número o un recuerdo o alguien o nadie o solo, POSIBLEMENTE.
Pasada la flagelación patética y autocomplaciente estoy viendo un chorro de películas (¿o era que me sale el chorro con algunas películas? –esto, seguro, es lo más soez que he dicho nunca-), a saber, y no esperéis que la lista sea muy gloriosa: "Resident Evil: Extinción" (los primeros quince minutos están bien, siempre me quedo hasta el final y no sé porqué), ¡ojo! "Hellraiser IV" (POSIBLEMENTE un clásico, si han hecho siete secuelas de esto será por algo; tampoco me preguntéis porqué la veo o me quedo hasta el final), -ahora la cosa va mejorando- "The Box" (del director de "Donnie Darko", Richard Kelly, que si no la habéis visto ya estáis tardando, es una de las películas más inquietantes que he visto últimamente, tiene cositas de sobra pero sólo por la atmósfera enrarecida que crea merece la pena y es muy entretenida, de ésas que te enganchan hasta el final), "Ghost World" (está basada en el cómic de Daniel Clowes –memorable, stiff- y la había visto; el caso es que la primera vez, años ha, me gustó más, supongo que estoy en otra frecuencia, ¿no Kenneth? –si habéis leído "Como un guante de seda forjado en hierro", también de Clowes, pillaréis la referencia-), "Up in the air" (este Clooney es un encanto en donde salga, aunque la supuesta trascendencia del asunto se diluye en tu pensamiento tan rápido como el resto aguado del gel en una esponja, ja; por cierto que no sé porqué la venden como una comedia, no tiene gracia), "Escondidos en Brujas" (me acuerdo que me la recomendó stiff porque la había visto en Irlanda en VO pero no sé cómo entendió el acento de Colin Farrell o Ralph Fiennes sin subtítulos; ésta sí que es para grabarla, me encanta lo de "es una ciudad de cuento de hadas" y tiene un punto existencialista, el absurdo de la vida, "quiero tomar una birra" - la felicidad en los pequeños detalles, la simpatía que sientes por unos personajes que no dejan de ser unos rudos bastardos, los chistes sobre enanos)... Hay un par más pero ya está bien, joder, cállate un poco. No, esperad, que sigo y es que...
Voy a abrir una minisección (es curioso lo que me ayuda esto a mejorar mi estado de ánimo –gracias, señor Blogspot-) titulada "Grandes clásicos POSIBLEMENTE olvidados de nuestro tiempo", donde recomendaré esas obras malditas que nadie salvo yo, y ahora vosotros, y miles y miles de pringaos que no tienen nada mejor que hacer, aprecian en su justa medida. Pretendo que esta sección no esté exenta de polémica y utilizaré todo el rato términos como "obra maestra", "lo más grande que ha parío madre" y "genio" que de usarlas tanto se van a gastar. Aquí es donde espero que colguéis en una estaca vuestros placeres privados, esas cosas que admitís que os gustan a pesar de lo nimias que resultan. A ver si pilláis la idea comentando mi primera aportación: una canción de Duran Duran titulada "Drive By". Dudo que esta canción sea un clásico para nadie, pero para mí es la única razón por la que he conservado mi viejo Walkman. Resulta que el disco en el que está incluida ("Thank You" un LP de versiones de canciones de Led Zeppelin, Bob Dylan, Sly & the Family Stone, David Bowie, Elvis Costello, Public Enemy, algunas realmente sonrojantes creedme) lo compré en cassette en los tiempos en que los supermercados se deshacían de los restos que les quedaban. ¿Por qué? Porque siempre me han encantado los Duran Duran aunque es el único disco de ellos que tengo. Cuando era un crío me encantaba el vídeo de la peli de James Bond "Panorama para matar" (la última película que hizo Roger Moore como 007), era ése que salían en la Torre Eiffel y se mezclaban imágenes de la película con las del grupo. En fin, aunque no lo sabía en esa época, en realidad la canción era de John Barry (el compositor de "Memorias de África", por ejemplo) y ellos sólo aportaron la batería eléctrica y las letras. Total, que me compré el disco y durante años me obsesioné con esa canción. Tenía el cassette, el único reproductor del que disponía era el Megabass de Sony (!ay, ese sonido de graves cuando le dabas a la cuña!), alucinaba con la citada "Drive By" y la rebobinaba con el boli para volver a escucharla (pa' no gastar pilas). El placer aumentaba porque sólo yo podía escucharla y no había cojones ya de dejársela a nadie porque en el siglo XXI ni el tato conservaba sus pletinas. Y esa canción debe ser escuchada en un cassette y con el Megabass puesto, si no, no vale. Bueno, espero que sintáis un pinchacito de curiosidad por escucharla, simplemente poned "Drive By" en el Spotify o en el sursum corda y me decís, me niego a decir más.
Ah, por favor, pon alguna "obra maestra" de ésas que sólo tú POSIBLEMENTE comprendes, si has logrado llegar hasta aquí nos merecemos tu aporte. Abrazos.
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