
Esta parece que va a ser la semana de la entrada. Mis lamentos necesitan el eco de este rincón. Aquí tenéis tres intentos de llamar a la puerta.(Con pomposos títulos en inglés, ahí lo llevas). No sé si me he equivocado de piso pero espero que la acústica sea lo suficientemente buena.
Time Is Running Out
Un buen día. De esos perfectos para compartir. Nos sentamos en el banco de un paseo. No hablamos. Al principio me incomodaba no hablar. Es como si creyera que se iba a escapar si no la enlazaba con mis palabras. Hablaba, hablaba sin parar sobre todo y sobre nada. Ese día no lo estropeé, dejé que el tiempo hablara en silencio. Me ajustaba sutilmente a ella, encajando mi costado contra el suyo, la rodeé con mi brazo para que apoyara la cabeza en mi pecho. Así podía oler su cabello y observar las costuras de su cuerpo.
Una vez me preguntó: ¿Por qué me quieres? ¿Por qué yo? Supongo que le dije algo increíble pues recibí la mayor de las recompensas, la que menos merecía: Porque eres todo yo, porque me completas, porque estoy bien si tú lo estás y me hundo en un abismo si me dices no, porque eres intensa, porque crees en todo lo que dices y lo que haces mientras yo sólo soy capaz de seguirte para no romperme, porque todo encaja, porque no veo más allá de ti, porque mi corazón está hecho de pedazos de tu rostro, porque la musa de mis sueños es de tu estatura. Hoy le respondería de otra manera, sabiendo lo que sé, siendo quien soy ahora. Esto me hace sentir triste, hay bonitas palabras que ya nunca más serán, mas como alfileres en mi garganta. Para mí es una escena de terror, de tensión, inaguantable, inexplicable. Le gritaría, saldría corriendo sin mirar atrás.
Blind Date
No sabía porqué había quedado con él, quizás por añoranza, le recordaba a cuando vivía en su pueblo, con su familia, sus amigos. Pero él no era ninguno de esos. Sólo un simpático recuerdo de hace unos años. Cuanto más pensaba en lo insignificante que era ese individuo enjuto y barbilampiño, más disfrutaba de la frivolidad con que estaba llevando la cita. Mientras, él se desgañitaba, en sentido figurado, porque fuera el mejor encuentro hombre-mujer de la historia. Se lo imaginaba arrastrándola por el pelo, contándole cualquier historia sobre la caza del día interior y ella riendo como si se estuviera enterando. No sabía de qué demonios hablaba. Pero le entretenía, quizás se quedara un rato más o lo dejara en este mismo momento. Se sentía poderosa, justo en la línea entre la cortesía y el desprecio. No está mal sentirse así de vez en cuando, sobre todo porque no lo puedes hacer con las personas que te importan, y él era nada.
Monster
Le cogí miedo a salir a la calle desde que atisbé por la ventana que había un monstruo a la vuelta de la esquina. No sé porqué escogió mi calle: era de lo más corriente y no había nunca mucho tránsito. De todas las calles posibles escogió ese callejón mugroso donde vivía. Joder, una de las razones por las que me decidí a habitar esa pocilga era porque esas cosas no iban a pasar allí. Me equivoqué una vez más. Cada día me asomaba y observaba cómo devoraba a alguna incauta víctima y roía sus huesos y la sangre le corría por las comisuras.
Era un monstruo sin ningún encanto, un monstruo. No hubiera pasado ni por monstruo, era inmundo. Tenía el aspecto de un hombre trajeado y arreglado pero con joroba, grandes y peludas zarpas, mandíbulas de tiburón, el rostro desfigurado como si su cabeza fuera un puñado de carne picada moldeada y encajada a puñetazos en su cuello. Sus venas eran tuberías que se inflaban por la tensión. Recordaba a cuando era crío e intentaba darle forma con mis torpes manos a una pastilla de plastilina. Intentaba colocar tronco cabeza extremidades pero no conseguía que las figuras se quedaran de pie, se caía la cabeza, los brazos colgaban hasta el suelo, las piernas se retorcían en una postura imposible. Más o menos. Huelga decir que nadie en su sano juicio se cruzaría con eso. Y no es que no quisiera escapar, es que la criatura no se movía de su puesto. Estaba siempre en guardia. Día y noche.
Una mañana no estaba, simplemente. Creo que su puesto lo había ocupado alguna señal de tráfico. O algo parecido.
PD: Necesito un comentario. O amenazo llamaros a horas intempestivas.

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