martes, 23 de junio de 2009
Una recomendación musical: WARREN ZEVON. Lo pongo en mayúsculas porque este malogrado músico merece las letras capitales. Creo que es para todos los gustos, es de ese tipo de música sin prejuicios, honesta y cercana. Si estáis especulando con la banda sonora del verano (entre el "Tiburón" otra vez o alguna tecno molona), conseguid el "Excitable Boy" o "Warren Zevon" del susodicho. No se puede disfrutar en directo porque murió hace unos cinco años pero muchos músicos americanos lo veneran y homenajean. Y como se escucha en su canción más conocida, "Werewolves of London",: ¡Auuuuuuuuuuuuu!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

5 comentarios:
Tendré en cuenta tu recomendción, pondré a la mula a trabajar esta noche...."la mula", me he parecido a los míticos megaherzios!!!
Esto se esta acabando!!!!
Otra recomendación, nunca digáis de este agua no beberé ni este cura no es mi padre...de hecho cambio la tortilla:si queréis saber que os va a pasar en el futuro, haced un recuento de las cosas a las que ahora os negáis en rotundo, un recuento de lo aborrecéis, desecháis y descartáis, y esas cosas precisamente son las que os van a suceder...para que luego digan que no se puede predecir el futuro...
un beso a todos, ya me explicaré mejor en otra ocasión, que hoy he sido un poco críptico.
Siempre puedo confiar en tu respuesta, sé que no fallas aunque a veces desfallezca, sé que nunca caminaré solo por la red... Este interludio es un homenaje a ése que siempre está ahí para escribir unas líneas, you, my friend, 'til the end...
En fin, que has sido meridianamente claro en tu exposición aunque no especifiques el caso concreto. Pero de esos tenemos unos cuantos los de por aquí. Por un lado tenemos el dicho que asegura que valen los actos no las palabras que se las lleva el viento (como los papelitos que te ponen en el limpiaparabrisas). Pero, para mí, las palabras están cargadas, a veces con artillería pesada, y pueden ser tanto o más válidas que hechos puntuales. Con esto quiero decir que no creo que todos los actos o decisiones que tomamos nos definan, muchos son frutos del momento, del cansancio, de la euforia o de que haga frío o calor. Y en esto de definirnos yo cada vez lo tengo menos claro, ya me gustaría tener una descripción de mí mismo tipo "¿Quién es quién?": Lleva gafas, usa sombrero, seguro que es Frank. El castellano, útil en este aspecto, distingue el ser y el estar: yo cada vez me siento más que estoy; el soy no lo tengo nada claro.
Hay una teoría filosófica que intentaron explicarme en una ocasión, de Leibnitz creo, que expondré brevemente de manera torticera: consideraba que había una serie de hechos que impepinablemente van a ocurrir hagamos lo que hagamos; y, por otro lado, están los hechos que pretendemos que sean pero, o ilusos, no van a pasar nunca. Esta visión tan determinista de la realidad entronca, creo, con el argumento de confident.
Saludos... qué digo, ¡abrazos!
Lo de Leibniz no he sido capaz de terminarlo de leer, y mira que es corto, pero son las 12 y pico de la noche y me pican los ojos, escribo casi dejándome llevar, aunque no borracha, con Mujeres desesperadas de fondo en la tele.
Casi que estoy de acuerdo con blow en que los actos no nos identifican siempre, por supuesto que dependen muchísimo de las circunstancias, y por supuesto pueden ser producto de la euforia, la inseguridad, la emoción, que todas ellas al final pueden dar lugar a confusión... Tampoco sé por dónde va confident pero un ejemplo absurdo es cuando estás agobiao y contestas no demasiado bien a alguien, no es que seas antipático, simplemente es que en ese momento has actuado así porque estabas presionado/a (coeducación...). A mí me ha pasado muchas veces, y sobre todo con la gente más cercana, qué le vamos a hacer??
Y podríamos poner muchos más ejemplos aún más complicados...
p.d. por cierto, joto no responde así circunstancialmente, a él sí se le puede identificar con muchos de sus actos, je,je...
Ésto se acaba, blow.
Un besico a todos.
Ay, ay, yo sí que ya no atino a estas horas. Las neuronas se me atrofian, hago las cosas sin pensar porque no me da tiempo a pensar. Y a la vez, necesito compaginar varias cosas a la vez para hacerlo bien. Total, que estoy a poco del estallido. Lo bueno es que ninguna situación así es eterna.
Hemos hablado mucho de las cosas que nunca jamás haríamos y luego terminamos haciendo. Tanto me era familiar, que he retomado un comentario muy antiguo del blog:
Hoy me ha dado por pensar que lo siguiente que os voy a escribir, es una lista de las palabras que me he tragado en mi vida. Cuántas cosas hemos terminado haciebdo de esas que decíamos yo nunca... (Confident, 15 dic 2008)
Y para repetirme, yo dije:
Es increíble, pero creo que absolutamente todo lo que digamos empezando por "yo nunca...", nos lo terminaremos tragando, irremediablemente. Mas áun si va acompañado de fuertes críticas al resto del mundo que hace lo que nosotros nunca haríamos.
Y de lo que contesta blow, cojo esto:
Porque todos, en algún momento, tenemos momentos de debilidad y situaciones en las que rompemos nuestras propias reglas. A veces te sorprendes de tu virtud oculta, otras, mejor olvidarlas. Hay que ponerse en la situación para saber cómo vas a reaccionar ante ciertas situaciones, la base de toda presunción de inocencia. Aunque esta regla, como otras muchas, se rompen continuamente, llevados por nuestras manías (en griego significaba "locura" y se relacionaba con alguna especie de espíritu desabrido). Esto, como deja intuir confident en su comentario, se hace más acentuado al ir creciendo.
Lo siento, me he dejado llevar por la inercia investigadora de estos días. ¿Pero qué hago buscando comentarios antiguos?!! ¿Está permitido? ¿O es mejor no releer aquello?
Hay cuestiones que siempre rondan nuestra cabeza y van apareciendo cada cierto tiempo. Y lo de tragarse las palabras es una de ellas. Creo que puede ser parte de arrogancia adolescente que queda en nosotros. Cuando seamos viejecillos ya habremos aprendido a ponernos en el lugar de los demás y en esas situaciones en las que supuestamente tenemos tan claro lo que haríamos. ¡Paparruchas!
Pero también estas cosas demuestran que estamos vivos, que hay movimiento y siempre estamos a tiempo de cuestionar aquello que está más enraizado en nosotros. ¡Seguro que el resultado es bueno!
Besos.
P.D. No estoy borracha, pero tal y como estoy no podría salir a la calle ahora.
Resuelvo la duda, aunque yo pensaba que estaba mas o menos clara: yo, el que decía que nunca jamás, he aceptado la jefatura de estudios adjunta...
...una vez mas me trago mis palabras...
Pero increiblemente, estoy contento e ilusionado, pero ojo, nada nada tranquilo.
Besos a todos.
Publicar un comentario