lunes, 12 de enero de 2009

Los años 80 (I)

En primer lugar, os insto para que publiquéis lo que os dé la gana. Es decir, si se os pasa algo por la cabeza y queréis que aparezca en portada, por favor, llamadme, os doy las claves y os explayáis. Lo digo porque me da lástima consultar el blog y ver que no hay entradas nuevas. A veces no tengo tiempo, a veces no tengo ganas, a veces no tengo nada que contar.

En segundo lugar, quería responder a lo de azul con los teléfonos. Yo no pido nunca los teléfonos y con eso de "te lo dejo con un toque" siempre se me olvida guardarlo. También es cierto que a mí no me lo suelen pedir, pero en el caso de azul no me extraña que se lo pidan.
Con esto de los móviles he recordado una canción premonitoria de The Police escrita allá por el 78, en su "Regatta de Blanc", llamada "Contact". Con una voz fría y parsimoniosa (heredera del HAL de Kubrick) Sting proclamaba que estaba conectado con el mundo exterior a través de la tecnología. Era los comienzos de la fascinación por la tecnología y las nuevas comunicaciones. Lo interesante de la canción era el mal rollo y la frialdad con la que relataba su "alegría digital".

En tercer lugar, os acordáis que esta Navidad visité mi fábrica de chocolate particular en forma de destartalado videoclub. Allí me sentí como si fuera el último hombre sobre la tierra y ruviera la posibilidad de saquear cualquier comercio. La mayoría de las películas que rescaté pertenecen a la gran década de los 80. Y estoy en plena inmersión nostálgica: para mí fue una década muy, muy ingenua donde los rusos eran los malos y los americanos los buenos, las chicas "apañás" lucían pelo cardado, hombreras y vestidos con brillos, los chicos con tupé y chaqueta vaquera se las llevaban de calle y los colores fosforitos molaban(¿os acordáis del "toi" y esos bermudas amarillos nucleares?), en la música, todo estaba saturado de sintetizadores (esas horribles recopilaciones de música de sintetizador con Jean Michel Jarre como dios) y baterías eléctricas. Y, en esa época, estaba totalmente hipnotizado con las películas juveniles americanas, esas comedias de instituto con la chica y el chico más popular, el equipo de fútbol, los "nerds", los inadaptados y ¡los coches!. Porque, chicos, esa gente podía conducir a los 16 años o así e iban al instituto en carro !!! Claro, yo cruzaba la puerta de mi casa y veía aparcado el destartalado y oxidado R7 de mi padre (un coche que se calaba cuando hacía frío, cuya radio había muerto antes de que Michael jackson cantara eso de "I'm bad", carecía de aire acondicionado y cuyas puertas traseras no podías abrir desde fuera) y no había comparación. Para mí no eran películas con las que me sintiera identificado sino películas que idealizaban una etapa, al igual que las películas de príncipes y dragones idealizan las relaciones de pareja con su amor gentil y su "domina".

PD: Luego continúo, que empieza el espectáculo...

3 comentarios:

confident dijo...

Perdidas:

Hoy quiero titular asi mi comentario, sigo con el mismo tema. La noticia me sobrevino ayer cuando fui al mercadona. me disponía a rellenar mi despensa de algo tan fundamental y vital como mi cerveza alhambra, todo un compendio de sabor y nostalgia imprescindible en mi vida...no la encontraba y le pregunté al encargado, y su respuesta me cayó como un chorro de agua fría:"no la ve porque ya no la vamos a traer mas..."se quedó tan campante, él no lo sabe pero me jodió el día. Cosas de la crisis y los recortes en gastos, es mas barato traer la marca blanca que la cerveza alhambra...ahora si que he notado la crisis.

Intenté solventar la situación como pude e hice algo que tenía muchas ganas de hacer...comprarme un jamón, bueno para tres que estamos realmente es una paletilla, pero lo mismo es. En una ocasión el sabio tarifa dijo una frase que merece ser escrita en marmol en el programa de jesus quintero: "una casa sin jamón es una casa desolada" Qué razón tiene, de hecho ahora cuando pienso que tengo un jamón en casa me pongo muy contento, de veras!

Por otro lado ahora mi pequela esta absolutamente desconocida, rabia sin parar y sin sentido, quiere las cosas al instante y si no las tiene...al suelo a llorar, tarda una barbaridad en dormirse, y por la mas minuscula idiotez se pone como la niña del exorcista. Un poco de vuelta al cole, un poco de recuperar horarios y un poco de salida de dientes, asi que espero que se pase rápido, porque me siento realmete si no asustado, si preocupado por lo que se me avecina en los próximos meses...todo se andará.

Más cosas:descargarte algo del emule y que esa pelicula no sea la que querías sino una porno, es una cosa, pero que en lugar de tu peli deseada se te bajen fotos de niñs desnudas es una de las cosas mas desagradables que me han pasado últimamente. Ni siquiera quiero hablar del tema, pero si quería contároslo.

Mientras tanto sigo con lo mismo, recuperando horarios y acostumbrandome a lo de siempre, hasta para lo de siempre nos tenemios que acostumbrar!!! Aunque lo de titorizar on-line el curso de funcionarios en prácticas me tiene bastante motivado, de veras. Es algo que me ha gustado elaborar y ahra es un trabajo qu eme motiva realmente...ahora digo ésto, quizás dentro de un mes diga que estoy hasta los huevos. Además me hace especial ilusión encontrarme con gente conocida aunque sea on line.

Pra mi los 80 tiene algo de magico, y se me vienen a la mente: V con esos lagartos tan apasionantes, y cómopateábamos los kioskos a la salida del colegio para encontrar la teleindiscreta y la foto de diana, se me viene otra serie que me gustó mucho, se llamada "mascarada" y era la CIA que contrataba a gente de la calle con determinadas aptitudes para que hiciera misiones especiales:por ejemplo a una corredor para que llevara un mensaje, a un actor para que hiciera de jeque árabe o a un fontanero para qu earreglara una tubería infiltrándose en un edifio de terroristas. me recuerdan los 80 a bocadillos de mantequilla para merendar(sólo mantequilla y que buenos estaban), me recuerda a mejico 86 y como se paralizaba mi casa con los partidos de copa de europa del real madrid, además partidos con los rótulos en cirílico cuando jugaba en moscú. Se que suena frívolo pero echo de menos la URSS y esa pregunta que me hacía: ¿que habrá alli...?

En fin los 80 son los 80 y sólo nosotros lo podemos entender...

Hoy he escrito un montón, para que veais lo que da de si una guardia.

Abrazos a todos.

azul dijo...

Se me han venido a la cabeza un montón de recuerdos. Para que os hagáis una idea: he buscado en youtube (menos mal que existe) la banda sonora de Footloose. No os imagináis cómo me encantaba! Mientras escribo estoy escuchando "Heaven helps man". Sería curioso ver esa peli, ya ni me acuerdo. Descubrí la banda sonora en una cinta, no sé, tendría trece o catorce años. ¡Qué pintas! Y sí, me encantaban los chicos de vaquero, chulitos y con tupé (algo queda de eso, me alegro de que sea poco).

De todas formas, yo tenía sólo 12 años en el 90, así que me pilló entre las dos décadas. Me sorprende que los recuerdos son muy intensos, buenos y malos. Recuerdo saltar del sillón cuando escuchaba "The final countdown", número 1 en el programa musical de los sábados en TVE 1 (¿cómo se llamaba ese programa?!!). Ya lo sé, ahora lo veo ridículo, pero de niña me encantaba, y reconozco que cuando escucho esa música me queda algo de la sensación. También os podría hablar de Rick Astley (o como se escriba) y de Glenn Medeiros ("Nothing is gonna change my love for you...). Me imagino vuestras caras. Yo tenía 11 años, eso sí lo recuerdo perfectamente. Para partirse de la risa!

Ya termino, pero es que hoy, casualmente, he recuperado un disco de cuando tenía 16 años, y que no sabía por qué manos andaba. Ni más ni menos que Crossroad, de Bon Jovi. Fue mi banda sonora de aquella época. ¿Entendéis que me gustaban los rockeros cuando se ablandaban? ´

Ojalá hubiera tenido móvil por aquellos días. Porque dar el teléfono de casa a un chico, y que todos se enteraran de quién llamaba no hacía ninguna gracia.


Y creía que había olvidado tantas cosas...

Besos.

P.D. Un pensamiento que me ha asaltado esta tarde: siempre decimos que las pequeñas cosas dan sentido a la vida, pero a veces también las nimiedades más absolutas hacen que pierda el rumbo. Disfrutaré los detalles, pero no me perderé en ellos.

Luis dijo...
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