Desde luego, podéis montar sesiones de motivación invernal sin problema. Entre el frío, la crisis y los ingleses que tengo que soportar, este invierno está siendo "bonico".
Con el Caos al que aludía en la entrada anterior intentaba describir esa situación en que no piensas con claridad porque no tienes un entorno favorable. Cuando me levanto por las mañanas sé que todo lo que vaya a salir bien va a depender de mí. Hacía tiempo que no descargaba en mí todas mis responsabilidades e incluso las ajenas. Cierto es que esto es la mitad del día, en el trabajo, luego vuelvo a mi entorno protegido, mi coto personal, y se me pasa todo. Ah, y en este momento estoy allí, con vosotros, sabiendo que, cuando pasee por mi memoria, estaréis en un rincón del pasillo comentando, riendo,... Se dice que uno comprende lo que tiene cuando lo pierde, hace tiempo que, en mi caso, eso no se cumple. Dí gracias por cada uno de los días que pasé con vosotros y doy gracias por teneros aún. No quise más a mis niñas por tenerlas lejos, ahora las quiero más simplemente porque es el día siguiente. Eso sí, sé ya lo que me vais a decir, pero me da miedo pensar que llegará un momento que nos tratemos de usted y que sólo hablemos de lo que nos pasó, cuando me muero de ganas de que nos siga pasando. En mi mente estoy muchas veces haciendo tiempo para ir al Edén y enciendo mi primer cigarrillo en la barra mientras dejo que se enfríe la magra con tomate. Uno aparece recién duchado y no dice hola hasta que se bebe la última gota de su primer tercio; hay una con olor a postre casero y parece de por aquí; otra saluda sonriente con acompañamiento de poncho, guitarra y ñitos; esa chica no dice nada pero lo dice todo; uno no tiene pelos en la lengua y dice las cosas que los demás no nos atrevemos a reconocer; y qué me decís de la que no para de taconear; de vez en cuando, aparecen otros rostros, no parecen intrusos, sino amigos, pero no se sabe de quien; y, mientras, la carne sigue enfriándose y voy por la segunda.
Stif, no creo que falte a Wilco esta vez, pero, tú lo has dicho, ya me conoces. Creo que he encontrado la solución: entrada anticipada. Te devolveré la llamada, prometido.
PD: "Mirrorball" de Neil Young (con la inestimable ayuda de los miembros al completo de Pearl Jam) es un disco enorme (en todos los sentidos) por su capacidad evocadora. Grabado en directo con toda la banda tocando en una sola toma, tiene un sonido que expande el espacio donde se escucha. Es como si abriera puertas donde no las hay y esas puertas llevaran a llanuras inmensas o estados anímicos que van de la rudeza de algunas canciones, a la nostalgia o el sentimentalismo.


