viernes, 4 de mayo de 2012
¡Vengadores reunidos!
En esta época tan dada al mal rollo, las miradas largas y la depresión post-burbuja española, ha aparecido de repente una gozosa película de obligado visionado si uno quiere olvidar las penas y recuperar el sense of wonder del cine de aventuras de toda la vida. Porque los "Avengers" es la mejor película de superhéroes Marvel (esperemos que por el momento -NOTA de LECTOR HABITUAL MARVEL: también creía que los X-Men de Grant Morrison era lo mejó que se podía hacer y vino Joss Whedon y, ¡Viva!, me contradijo con sus Astonishing X-Men, que eran realmente sorprendentes, y también Mark Millar-). Lo consigue con unos recursos tan lógicos y tan sencillos que no te puedes creer que nadie lo hiciera antes: una trama clara y diáfana, un malote carismático de corte trágico, personajes reconocidos y reconocibles, sentido del humor y... ¡un HULK!. Y esto no es lo más sorprendente. Para mí, el mayor éxito de la película es conseguir que esas escenas mastodónticas llenas de marcianitos y efectos especiales por doquier resulten emocionantes y hasta creíbles (si pensáis en los Transformers, Michael Bay NO lo consigue). A lo mejor no vais corriendo a verla, seguramente ni se os haya pasado por la cabeza, pero creedme: os arrepentiréis. No pude disfrutar de "La guerra de las galaxias" en su estreno, tampoco de "En busca del arca perdida" (sí que estuve en "Los Goonies" o "Gremlins"), ahora puedo decir con alegría desbocada y pasión irracional: ¡Yo vi los "Vengadores" el día de su estreno! ... y casi lloro, con dos cojones.
Mis Vengadores favoritos dibujados por el mejor: Alan Davis.
lunes, 26 de marzo de 2012
El poder de las palabras
martes, 20 de marzo de 2012
Katapoom chinpún!

Vamos, que como m'a disho el blog éste que estoy aún en 2011, me marco otra entrada pa'l 2012. Y es que vengo cavilando estos días sobre unas pinículas que han coincidido en el (poco) espacio-tiempo del que dispongo para esos menesteres. A saber: "En el valle de Elah" y "En tierra hostil" (horrible traducción del original "The Hurt Locker", y van... ). Que resulta que las tres tienen como contexto la guerra de Irak (la de Bush Jr.) y no pocos puntos en común.
"En el valle de Elah" contiene los mismos defectos y posibles virtudes de la anterior película de Paul Haggis, "Crash": un sentimentalismo forzado y un didactismo pedestre (vamos, que las escenas se alargan pa' que llores y la moraleja te la cuentan a viva voz). Curioso que sean virtudes reconocidas (y criticadas) al cine americano frente a los acercamientos más duros y realistas del europeo, cuando las mejores muestras del cine americano clásico sean todo lo contrario: sugerentes y secas (claro que este cine lo hacían en su gran mayoría europeos emigrados a Hollywood). Así que la manera en que se ha ninguneado a "Elah" cuando a "Crash" le llovieron los premios me hace pensar que a los americanos les escuece tratar sobre la guerra de Irak y prefieren obviarlo. Así que ni la una ni la otra me parecen grandes películas pero al menos tratan temas adultos para un público americano de la manera más comercial y accesible. Y eso merece un aplausito.
"En tierra hostil" es una película mucho más visceral, como todas las de Bigelow. No hay mucha coherencia dramática (los personajes se presentan a trompicones) pero sí una serie de "set pieces" (lo que se viene a llamar de una manera güai, escenas) montadas con tensión, pasión y talento. No la vi en su tiempo aunque me alegré sobre manera que la directora de "Le llaman Bodhi" (una de las películas descerebradas más geniales de la historia) se llevara el Óscar a la dirección y a su película. Pero no entiendo cómo lo consiguió con un filme que es más de acción que de otra cosa y cuyo personaje principal es un suicida a la altura del teniente Riggs de "Arma Letal". Creo que los que la votaron no la vieron y tuvieron miedo de darle su voto a la que sí era la mejor película del año: "Up" (que ya la ganó en dibus). Y aparte tiene el dudoso honor de ser la película ganadora del Óscar menos taquillera de la historia (¡dato!).
Así que, tras este pequeño empacho de Irak según the american way he hecho un repaso mental a las películas de Irak que he visto estos años (¡toma dos tazas!) y, ¡no, por favor!, lo voy a exponer aquí en este vuestro blog:
-"Redacted" de Brian De Palma. De Palma es De Palma y De Palma es dios desde el momento que parió "El precio del poder", "Doble cuerpo", "Femme fatale", "Impacto", "Los intocables", "Atrapado por su pasado", "Vestida para matar" y otras joyas del desfase. Uno de esos autores que nunca sabes cómo convence a alguien para que le dé la pasta. Y ésta no es ninguna excepción: el argumento (un caso de tortura y asesinato a manos de soldados estadounidenses) es una excusa para un experimento visual con múltiples formatos de montaje nervioso y atolondrado. Ah, y también una descarnada denuncia a los abusos de la guerra (imposible no recordar esa valiente y repudiada "Corazones de hierro" sobre otro caso real de violación y asesinato en Vietnam). Resultado: semi-estrenada en los USA de tapadillo por la fuerte presión que se ejerció sobre ella (fue criticada por medios de la derechona yanqui más rancia) y ¡premiada en Berlín! (¡Olé por Europa!).
-"Tres reyes", de David O. Russell. Ésta es muy divertida y la supuesta denuncia es muy suave. En realidad como iba de la primera guerra de Irak daba igual y montan una especie de mezcla entre "Los tres padrinos" y "Los siete magníficos" con una panda de cínicos que descubren su lado humano viendo tanta injusticia que hay por ahí. Tan olvidable como entretenida. Resultado: éxito moderado y otra acierto de George Clooney en ese difícil equilibrio entre comercialidad y calidad.
-"Jarhead" de Sam Mendes. Ésta es un bluff. Como "American Beauty", escena onírica incluida, pero en el desierto. Pero ésta no funciona: ni la irritante voz en off, ni los chistes cuarteleros, ni la insondable angustia del protagonista (un poco creíble Jake Gyllenhaal) ayudan demasiado. Resultado: fracaso en taquilla (otro) y ¿quién se acuerda de esto?.
- "Generation Kill", el intento de David Simon (sí, el de "The Wire") por dar una crónica realista y no partidista del conflicto funcionó a medias. No olvidemos que es una serie de la HBO, de pago, o sea que destinado a un público algo intelectual no representativo del americano medio y sus opiniones. Y tampoco olvidemos que la serie, que está muy bien, no es una crítica descarnada (como la de "Redacted") sino más bien amable, echando balones fuera en plan "es que no saben lo que hacen". Sí, supongo, que no está mal resumir la serie como una historia de desconcierto (vamos, como suelen hacer con Vietnam). Aunque como historia dramática en sí gana por goleada todo lo que he visto sobre Irak en el cine americano.
No me iré, que no que no me voy, sin mencionar otro par de películas del entorno, que no suceden directamente en la guerra de Irak pero sí son visiones del conflicto de Oriente Medio: la, para mí, indescifrable "Syriana" (que no, que no la entiendo, me quedo dormido -¡anatema!-, no la pillo, es un lío, que sí); "La sombra del reino" que, aunque la dirige Peter Berg, es de Michael Mann o "Corrupción en Miami" en Arabia Saudí, una americanada vamos (pero con una conclusión final por lo menos impactante, debo añadir). Y habrá más que se me olvidan (para eso estáis vosotros mushashos).
Total, que no creo que por ahora Hollywood haga muchas más películas sobre este tema por dos razones que se resumen en una: ¡no dan dinero! Hala, que ya me callo.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Is anybody out there?

Con voz ominosa y ganas de recuperar este espacio pongo la primera piedra del curso, que ya me vale, esperando que haya alguien por ahí. Han cambiado unas cuantas cosas desde la última vez, mi ansiedad circula por otros territorios, mi necesidad no ahoga, aprieta un poquito. Tengo que volver a plantearme cosas y otras las tengo claras por ahora. Ya estoy divagando.
En fin, que creo que tengo más ganas de hablaros de películas, tebeos, música y libros que de las vicisitudes del día a día que circulan por una gloriosa, gloriosa rutina.
Pero este estado de feliz y anodina estupidez tiene sus momentos. Por ejemplo cuando asistí anonadado a la proyección de "Drive Angry" en el salón de mi casa con mi estrenado Blu-ray. ¡Ah, cuánto "guilty pleasure" hay en esta película! Sólo por el personaje del "Contable" es una obra de culto instantánea: adoración a ese William Fitchner en estado de gracia. Tiene que haber un círculo de frikis, pero ya, de este pedazo de "opus magna" lleno de chulería, camorrismo, riot girrrls, satanismo del güeno, violencia non sense, eructos, alcohol y sexo (sí, una peli americana con profusión de tetas y culos!). ¡Ay, que no os hablé de otra gloriosa obra dedicada al mal gusto, también originalmente en 3D!: "Piraña 3D".
¿Y cuál ha sido la recompensa, tanto de una como de la otra, en cuanto a la dichosa taquilla? Fracasos. Si es que estamos abocados a lo políticamente correcto y estas películas se abandonan en pozos putrefactos de deliciosa inmundicia tanto carnal como espiritual. Lo que más me fastidia es que no hagan más como éstas, que hace falta. En el caso de "Drive Angry" ("Furia ciega", en fin, el título español) las críticas han redundado en el linchamiento de uno de los mejores actores del mundo mundial, Nicolas Cage, que ha pasado de ganar un Óscar a casi entrar en la cárcel por evasión de impuestos y a convertirse en diana de los cutres a los que les gusta sólo lo último y lo güai. ¿Qué pasa? Mi teoría es que le están haciendo pagar que prefiera hacer "El motorista fantasma 2" que "Leaving las Vegas 2". Y digo yo: si la primera era mala, ¿no puede ser que quiera mejorarla? Al fin y al cabo, la dirigen los tipos de "Crank". En cualquier caso, "Leaving las Vegas" es perfecta, no se puede mejorar. Claro, que la idea de Cage ahora mismo es sacar pasta para pagar las deudas del fisco y a sus múltiples ex-mujeres. Hagamos entonces un esfuerzo y démosle un durillo al denostado Nicolas Cage. O no.
PD: Espero que esto sea el principio de una bonita (ir)regularidad. O no.
miércoles, 15 de junio de 2011
NOTA DEL AUTOR

En éstas que termina el año (ya hablamos de cómo nos distribuimos el tiempo los del gremio). Agradecer a los de los comentarios y a los que no. Tiempos extraños que parecen vivir más en este ciberespacio que en el mundo real. O yo que sé. Estoy escribiendo a retazos: escuchad a Sufjan Stevens, especialmente el "Illinoise"; a Benjamin Biolay, temazo el "Pas la forme"; a My Morning Jacket, discazo el "Circuital". Y compradlos que en el Corte Inglés están que los regalan. Me he dado un alegrón porque me quité el miedo (del precio) y, después de una vida escuchándolos, adquirí un disco de los Beatles, el "Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band". Esa portada gloriosa, esos temazos (mi preferido, "A Day in the Life"), profusión de fotos y textos en el interior: una pocholada, vamos. Claro que con la euforia de los saldos cayó una marcianada de David Lynch: "Good Day Today/I Know". Uno de esos discos que compras por curiosidad (Lynch cantando y componiendo; diseño de Vaughan Oliver, el que hacía los collages de los Pixies; la pegatinita esa que ponen con reseñas estupendas de NME o Mojo) y sabes que vas a escuchar tres veces y luego lo vas a enseñar a los amigüitos frikis como trofeo (no sé si os he hablado alguna vez de un pirata de los Police, 1 CD, con sonido de cuarto de baño, a 7.500 de las antiguas pesetas). Y nada más: dos canciones artie repetitivas y ¡8 remixes! que triplican la duración. Que sí, que nos gusta RNE3 pero también la Rihanna.
Ahora que estoy empezando a no tener tiempo para las bobadas estas del cine, la música, leer y escribir me duele perder dos horas de mi tiempo con bobadas. Y como sé que sois gente que confiáis en mi criterio no perdáis vuestro valioso cronos ni con "Kick Ass" (el cómic mola más y es cínico y violento de veras, no este videoclip resultón) ni con "Dream Home" (una de Hong Kong más burra que un arao que parte de la premisa de que los especuladores inmobiliarios crean psycho-killers, y podría ser, está basada en una historia real). Eso sí, la que recomendé vía telefónica a confident, "The Chaser" es el mejor thriller de los últimos años comparable a "I Saw the Devil" o "Infernal Affairs". Lo mejor de las películas orientales es que nos llegan las buenas, buenas...
PD: me tengo que marchar, continuará...
martes, 24 de mayo de 2011

Compendio: últimamente pienso mucho en la futilidad de la existencia. Creemos que la vida son los grandes momentos y, en realidad, la mayor parte de ella son hechos sin importancia como éste. Aprender a disfrutarlos es complicado pero se puede. La sola idea de que me sigáis por el hilo de Ariadna que intento tejer es gratificante. Pensé mucho en vosotros el viernes pasado: debería haber estado allí. Me hizo sentir tan fuera de lugar como lo estoy en este agujero, aunque estaba donde tenía que estar. Es la división entre cuerpo y alma. Mi cuerpo está aquí, mi mente está en otro sitio. La armonía es cuando ambos se encuentran. El resto es estar solo entre la multitud, triste en una fiesta, perdido en una habitación (la mitad son paráfrasis de canciones).
Hay personas que siempre parecen distraídas, descolocadas, como Woody Allen. "Medianoche en París" es una joya, una perla, una flor distraída en estos tiempos tan extraños. "Lo estuve pensando antes, en esta época aún no tenían antibióticos": así despacha uno de los grandes momentos de esta película un genio que andaba algo vago últimamente. Pero esta película recupera al mejor Allen: irónico, romántico, fantástico. Si partimos que este hombre tiene modelos arquetípicos "Midnight in Paris" es como "La rosa púrpura del Cairo". Ambas describen personas descolocadas de época, de situación, en estados anímicos desacordes con su entorno, y encuentran el equilibrio en la fantasía y la creación.
No sé si recordaréis que comenté una extraña película, "The Minus Man", ensalzando las peculiares virtudes de su protagonista, Owen Wilson. Casualidad que sea él, el escritor despistado que recorre el París de los años 20. Sé que no repetirá con él (Allen está encontrando sosias distintos para reinterpretarse: Kenneth Branagh, Larry David, Jason Biggs, Will Ferrell,... dependiendo de la edad y el rol) pero es un Woody Allen perfecto porque no intenta repetir los tics del modelo sino reinterpretarlos a su manera.
Lo que más me sorprende es la ingenuidad de la propuesta, propia de un autor que ya no tiene nada que demostrar. Esperemos tenerlo muchos años en activo que no ganamos para esquelas, y que se siga arriesgando: sacar en una película del siglo XXI a Hemingway, Fitzgerald, Dalí, Buñuel, Picasso o Toulousse Lautrec y no parecer impostado tiene mérito.
PD: Esta entrada estaba aquí desde hace un mes y pico. Han pasado algunas cosas desde entonces. Lo más curioso de mi estado anímico es que paso de la euforia al fatalismo en un chasquido. No sé por qué me ha dado por pensar en la muerte y el tiempo que se me agota. Creo que ha sido una alergia complicada y las tardes desechadas. Y las ausencias. Por eso esto aún tiene sentido: el vuestro.
lunes, 11 de abril de 2011
Los mayores no lloráis

A veces, cuando estoy solo, de madrugada, toda la gravedad de la existencia cae como plomo sobre mí. Normalmente tengo más suerte y se me olvida.
Me he tenido que ir. Supongo que es mi obligación, supongo que es mejor. Gracias a todos por los abrazos.
No sé si conocéis a la chica de la foto. A veces aparecía rubia en glorioso B/N, de femme fatale, con pulsera en el tobillo, induciendo al asesinato al pobre Fred MacMurray. Otras llenaba la pantalla de energía danzando entre los siete enanitos y Gary Cooper. O nos emocionaba de madre coraje. O nos divertía engatusando a un despistado Henry Fonda.
El doblaje franquista nos robó una de las voces más características, más slang, del cine clásico, una delicia barriobajera con clase. Pero las nuevas tecnologías nos la han devuelto, aprovechad: "Bola de fuego", "Stella Dallas", "Perdición", "Las tres noches de Eva", "Encuentros en la noche", "Juan Nadie".
Siempre es un placer hablar de Barbara Stanwick.
PD: El título lo ha elegido mi niña.
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